DÍA DE LA MUJER

La reunión XL de las XX de JELO: "No hay que permitir que el feminismo sea un cascarón vacío donde cabe cualquier cosa"

Pilar Eyre, Joana Bonet, Raquel Martos, Concha Monje, Arantxa Tirado, Laura del Val y Alba Leiva se unen a Julia Otero en una tertulia especial por el Día de la Mujer en Julia en la onda.

Julia Otero reivindica el papel de la mujer para frenar a la ultraderecha: "La historia nos está obligando a proteger la democracia"

Marta Pérez Miguel

Madrid |

La reunión XL de las XX de JELO: "Hay que evitar que otros se apropien del feminismo con discursos que realmente van en contra de las ideas feministas"

"Durante todos estos siglos, las mujeres han sido espejos dotados del mágico poder de reflejar una silueta del hombre de tamaño doble del natural", Virginia Woolf, 'Una habitación propia'.

Así comienza la tertulia especial con motivo del 8M y el Día Internacional de la Mujer en la que las colaboradoras de Julia en la onda han recordado el momento exacto en el que se reconocieron feministas y han intercambiado opiniones y experiencias tanto personales como profesionales en las que han sido discriminadas por razón de sexo.

La reunión XL de las XX de JELO ha reunido a las periodistas, profesoras de Universidad, expertas en Relaciones Internacionales, abogadas, doctoras y escritoras del programa, representantes de todas las décadas, desde los años 50 hasta los 90.

Pilar Eyre, Joana Bonet, Raquel Martos, Concha Monje, Arantxa Tirado, Laura del Val y Alba Leiva. Todas ellas, capitaneadas por Julia Otero, han revelado a los oyentes en qué momento descubrieron que eran feministas y cómo ha evolucionado el mundo y la sociedad al respecto.

Pilar Eyre

La periodista explica que ella provenía de una familia "muy de derechas y conservadora", pero que daba mucha importancia a los estudios. Reconoce que empezó a descubrir que era feminista cuando entró en la universidad y empezó a militar en partidos de izquierdas. Algo que le sorprendió mucho fue descubrir lo machistas que eran los partidos de izquierdas: "Para ellos, primero iba la dictadura del proletariado, luego la sociedad sin clases, la colectivización de la tierra. Y abajo del todo, lo pequeñito, pequeñito, cuando se hubiera conseguido todo esto, entonces iríamos a por la lucha feminista. Bueno, y el ecologismo ya ni te cuento, según ellos eran cuatro viejas que recogían gatos", explica.

Asegura que ella no empezó a tener la conciencia de que era feminista hasta que entró en la universidad y coincidió con sus compañeros del Partido Comunista: "Cuando vi que me mandaban a recoger dinero para carteles vestida con minifalda, me di cuenta de que eso no me gustaba".

También recuerda a su amiga Lydia Falcón, luchadora feminista, que le decía que la democracia la habían traído a España las mujeres: "Me decía 'Hemos traído el divorcio, el aborto, la igualdad de sexos y la igualdad de sueldos'. Todas las cuestiones auténticamente revolucionarias para la sociedad las habíamos conseguido, no las mujeres, sino las feministas".

Arantxa Tirado

Para la politóloga, el feminismo también es una lucha de clases porque es "indisociable". Asegura que no entiende el feminismo que lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, pero no lucha por la igualdad absoluta entre seres humanos, "que eso pasa por abolir las clases sociales".

"Quizás tengo una visión un poco distinta porque hace años leí una entrevista a una Decana de Sociología de la Universidad de A Coruña, Raquel Martínez Buján, que ya decía que en su experiencia académica -viene de familia trabajadora- había experimentado más discriminación por su clase social que por su género", explica.

Para ella, hay que recordar que han sido las mujeres que a inicios del siglo XX no se llamaban a sí mismas feministas, sino socialistas: "Las que lucharon por la igualdad real, no sólo con sus compañeros de clase, sino también por abolir las clases. Lo que pasa es que se ha borrado con el empuje de las sufragistas de un feminismo liberal, toda esa memoria queda borrada".

Joana Bonet

Por su parte, Joana Bonet considera que no hay que hablar de un único feminismo, sino de muchos feminismos, por ejemplo, el de las mujeres racializadas o las mujeres en riesgo de prostitución: "Hay muchas capas marginales de la sociedad que parece que no se incluyen en el discurso feminista ortodoxo".

¿Cuánto tuvo conciencia de que era feminista? Recuerda que con 19 años escuchó a Rocío Jurado cantar 'No siento nada al hacerlo contigo' y notar que a su madre le gustaba esa canción. También, cuando trabajaba en un diario mientras estudiaba la carrera y coincidió con la despenalización del aborto en 1985: "Tenía a mi alrededor experiencias de mujeres que habían sufrido la clandestinidad" y ver aquella noticia con 19 años le removió: "Pedí hacer una noticia sobre el tema y ahí tuve muy claro dónde estaba la libertad de nuestros cuerpos, el derecho y la dignidad de nuestros cuerpos. Creo que fue un momento importante".

Raquel Martos

La colaboradora explica que ella se reconoció feminista con 8 o 9 años cuando poniendo la mesa con su familia, su hermano le dijo que se apartara para poder seguir viendo la televisión. Después, tuvo que vivirlo también en numerosas ocasiones en su etapa en la televisión: "Desde llamarte 'las niñas' de la producción o la idea de que siempre tenía que haber ahí un pedazo de tío y tú de segunda. Lo que yo llamo el 'Síndrome de la vicepresidenta', es decir, somos estupendas como 'número 2', pero la medalla que se la den a un tío porque queda mejor ahí".

"A mí me han quitado programas y me han dicho que se lo dan a un tío por galones, que rima con...", bromea.

Laura del Val

La humorista cuenta su experiencia cuando era niña y aún no sabía ni lo que era el feminismo o la perspectiva de género: "Mi profesora de Educación Física nos dijo que las niñas teníamos que hacer aerobic y los niños fútbol. Dijimos que no y conseguimos jugar al fútbol".

Desde su experiencia, existe mucho machismo en el mundo de la comedia. Explica que para ella, las redes sociales han sido su trampolín porque le han dado el espacio que los medios no le han facilitado: "Que yo me dedique a esto ha sido gracias a las redes".

Concha Monje

Es ingeniera y, aunque ahora que da clase, reconoce que hay más presencia femenina (30%), cuando ella empezó en Ingeniería Técnica Industrial, las mujeres que decidían estudiarla eran muy pocas. Aunque afirma que cada vez hay más y más interés entre las mujeres por este tipo de carreras.

Alba Leiva

La redactora de El Orden Mundial explica que en Relaciones Internacionales hay un porcentaje de mujeres bastante alto, que baja cuando se trata de ser analistas en "temas duros" como la guerra, los conflictos, los líderes, etc, "todo eso que parece que lo tiene que analizar un tío". Por ello, ella reivindica que a las mujeres "también nos interesa la política internacional y tenemos capacidad para analizarla".

"Empieza a ser incómodo reconocerse como feminista"

Explica Julia que parece que ahora se está intentando borrar a los hombres de la actitud feminista hasta el punto de que empieza a ser "incómodo declararse como feminista". Hay teorías que dicen que toda esta ola reaccionaria tiene como centro neurálgico "que el avance de las mujeres es la pérdida de privilegios de la mitad de la población". Y el problema, según Arantxa Tirado, no es ya que los hombres compren estas teorías, sino que también lo hagan algunas mujeres: "Lo que me parece más grave ahora mismo no son tanto esos hombres que pueden sentir que su mundo se va abajo porque pierden privilegios, sino las mujeres que están abogando por sumarse a esa ola reaccionaria reivindicando ese papel tradicional".

De hecho, algunas de las lindezas que han escuchado nuestras colaboradoras a lo largo de su vida profesional, "Revista para tías", "Esto sólo os hace gracia a vosotras", "Tú no serás una feminista de estas, ¿no?" las han escuchado de boca de algunos hombres y también de algunas mujeres.

Sobre esto, Joana Bonet analiza el discurso de algunos que afirman que "el feminismo cansa y agota" porque, para ellos, las mujeres ya hemos conseguido la igualdad y ahora nos estamos "pasando de frenada". Para Bonet, la realidad es la siguiente: "Cada día son agredidas sexualmente en España seis niñas de menos de 13 años. A las mujeres vírgenes se las llama 'Kilómetro 0'. La trama de Epstein con hombres poderosos que tuvieron tolerancia cero hacia esos criminales. Es fundamental que estemos unos y otras en el lado bueno de la historia". "Y más ahora que hay esa tendencia a desmovilizar al movimiento feminista", añade Julia.

La clave de todo la da Alba Leiva, que ve muy importante no permitir que el "feminismo se convierta en un cascarón vacío" donde cabe cualquier cosa o incluso, que otros se lo apropien: "Discursos que realmente van en contra de ideas feministas y que están muy lejos de ampliar ese feminismo y de hacer que tengan un impacto positivo. Al contrario, hacen que se rechace y que vaya en contra de las mujeres".

Client Challenge

"Creo que estamos avanzando peligrosamente en esa contra reacción, tanto hacia el término vacío como directamente a rechazarlo. Y hay muchas jóvenes que se están politizando en ese ambiente, ¿cómo van a llegar ellas al feminismo?", concluye.