CONOCE A LOS JÓVENES

Siete hábitos que los jubilados consideran educados y que a los jóvenes les da pereza

Lo que algunos conocen como "amabilidad" otros lo ven como "dolor de cabeza". Qué lo que molesta a los jóvenes de los mayores.

Gonzalo Ríos Díez

Madrid |

Siete hábitos que los jubilados consideran educados y que a los jóvenes les da pereza
Siete hábitos que los jubilados consideran educados y que a los jóvenes les da pereza | Pexels

La brecha generacional puede afectar a la hora de relacionarnos con personas de distintas edades, la encontramos de forma recurrente en series, películas o libros, pero también en los hábitos. Por ello, es importante conocer cuáles frecuentes en los mayores, pero que molestan mucho a los jóvenes para poder ampliar nuestras capacidades comunicativas.

Comentarios sobre el aspecto físico

Lo que para unos puede ser un reconocimiento por el esfuerzo que ha puesto en el gimnasio o con la dieta, para otros puede no significar nada. Este último es el caso de los jóvenes. Puede que lo que pienses que es un cumplido se convierta en un recordatorio constante para la otra persona de que debe mantenerse como está.

Las generaciones más jóvenes se han criado con campañas de positivismo corporal y controles de salud mental, prefieren los cumplidos sobre la energía, el estilo o los logros. De esta manera podrás iniciar una conversación más real y que la otra persona se sienta escuchada.

Llamar sin avisar

Antes era normal que el teléfono sonase sin previo aviso, a nadie le preocupaba, contestabas y te parecía lo más común del mundo. Ahora la cosa cambia un poco. Para los nativos digitales, que han crecido con la facilidad de la mensajería gratis, es inconcebible recibir una llamada sin previo aviso.

Para los jóvenes es mucho más cómodo recibir un mensaje preguntando si pueden llamarles o no, así son ellos los que pueden elegir el momento perfecto para hablar. Algo que es ahora más común entre las nuevas generaciones son los mensajes en forma de audio, así que no nos tenemos que preocupar por dejar de escuchar a nuestros seres queridos.

Hacer una visita sin previo aviso

De la mano de las llamadas, llegan las visitas. La mayoría de jubilados vivieron en barrios en los que ir a la casa de un vecino y darle una olla de comida, era la máxima expresión de amabilidad.

Los jóvenes de hoy en día ven su casa como estaciones de carga y muchas veces buscan un tiempo de inactividad total, si te presentas por sorpresa, aunque disfruten de tu compañía, lamentarán no haber podido recargar su batería social. Fijar una visita como si fuese una reunión de trabajo suele ser la mejor solución para estos problemas.

Dar consejos sin pedirlos

Lo que para unos significa un "te ayudo porque te quiero", para otros significa un "lo estás haciendo mal". Este cambio en la percepción puede significar que hasta el más mínimo consejo se tome como un insulto.

Los jóvenes muchas veces solo buscan desahogarse y no esperan una solución a sus problemas, si quieres dársela, primero pregunta si la necesita.

Insistencia en la respuesta de mensajes

A los adultos de menor edad no les gusta nada que les insistan en si han recibido el mensaje o si pueden darles una respuesta. Algo que para los más veteranos significa implicación, ello lo ven como un control asfixiante.

Lo mejor para comunicarte con ellos es darles un plazo considerable para contestar, por ejemplo, "dime algo antes del viernes".

Reenvío de cadenas de mensajes

Algo muy común en las personas mayores es reenviar cadenas de mensajes "urgentes" o que pueden darte "premios". El problema de estos mensajes es que suelen ser falsos, y los jóvenes no le dan ninguna credibilidad.

Para ellos esto solo se convierte en ruido en su muro de notificaciones y al final se olvidan de ello. Si quieres que se fije en este tipo de mensajes o en un artículo que le has enviado, dale un poco de contexto previo cuando se lo envíes.

Forzar conversaciones triviales

Normalmente, a los más mayores les gusta romper el hielo con alguna conversación trivial sobre el tiempo o sobre el tráfico. Los jóvenes, en cambio, culpa en parte del teletrabajo, se han acostumbrado a escribir por un chat un simple "buenos días".

Por ello, si quieres que este nuevo grupo de adultos te preste atención, ve al grano.