ENTREVISTA EN JELO

La reflexión del cineasta Miguel Ángel Tobías tras su doble experiencia al borde de la muerte: "El momento de amar, de sentir... es ahora"

Miguel Ángel Tobías es productor y director de cine y de documentales sociales. Creador del formato 'Españoles en el mundo', nos presenta su última aventura, 'Cáscara de nuez'.

Nerea Pardillo

Madrid |

"Los seres humanos vivimos con un falso sentido de inmortalidad, por eso hablamos de mañana, la semana que viene, el año que viene, cuando me jubile... Pero en realidad no nos queda mucho tiempo porque la muerte camina a nuestro lado y deberíamos tenerlo en cuenta no para vivir con miedo, sino para vivir sin él. El momento de cumplir nuestros sueños, de luchar por lo que queremos, de sentir, de amar, es ahora. No hay ninguna garantía de que mañana por la mañana estemos aquí".

Esta es la reflexión que ha compartido el productor y director Miguel Ángel Tobías en Julia en la onda después de presentar su último proyecto y contar que a lo largo de su vida ha estado dos veces a punto de morir, una envenenado y otra ahogado. Durante las horas que teóricamente iban a ser las últimas de su vida hizo un repaso de todas sus vivencias y le sirvieron de "aprendizaje y conocimiento" para vivir el resto de años, ya que al final sobrevivió. "Mi vida ha sido diferente desde entonces", ha expresado.

Miguel Ángel Tobías es el creador del formato 'Españoles en el mundo' y su último documental, 'Cáscara de nuez' trata sobre 12 personas que se suben a un velero sin conocerse de nada y atraviesan el Océano Atlántico.

12 desconocidos y 30 días en un velero atravesando el Atlántico

Todo está basado en demostrar que lo importante es la colectividad y que el individualismo, que cada vez está más instaurado en la sociedad actual, no sirve de nada. "Cuando juntas a un grupo de personas con un objetivo común y focalizadas en ese objetivo común, podemos hacer lo que queramos", ha relatado. La clave está en entender que "todos somos uno" y cuando los seres humanos entiendan eso, habrán llegado al momento "más elevado" de su consciencia.

Ninguna de estas personas se conocía antes y la forma de elegirlos fue muy peculiar: "Comía con cada uno de ellos y les decía si sentía que tenían que formar parte". Todas son de varias nacionalidades, con "diferentes experiencias vitales" que han convivido en un velero de espacio reducido con únicamente seis camas.

Preguntado sobre por qué no hay mujeres, Tobías ha explicado que él al elegir a las personas participantes no se fijó en el género, sino en si sentía que estaban hechos para esta aventura o no. Estas personas, además, nunca antes habían navegado, tienen entre 17 y 80 años y durante la travesía no tenían acceso al teléfono móvil.

Quitarse las máscaras y desnudar el corazón para sentir y reflexionar

De todos ellos, los únicos que no se marearon fueron el de 17 y el de 80 y esto tiene una explicación. "Hasta los 20 y a partir de los 70 el oído no sufre modificaciones, por eso de pequeños nos gustan las atracciones, por ejemplo", ha explicado Tobías tras hablar con varios profesionales de la salud.

Durante los 30 días que dura la travesía, estas personas tienen tiempo para pensar, para reflexionar, para quitarse las máscaras, para "desnudar el corazón" y para la introspección. De hecho, Tobías ha comentado que al ser todos hombres, ha habido momentos en los que han podido expresarse como nunca antes.

"Cuando nos quitamos las máscaras, cuando nos quitamos las armaduras, cuando nos quitamos todo eso que nos ponemos para salir a la calle y nos desnudamos de corazón, las emociones y los sentimientos son mucho más parecidos", ha concluido.