Personas que se identifican psicológica o espiritualmente como animales no humanos. Esta es la explicación que hay detrás del fenómeno therian y que ya ha cobrado gran protagonismo entre los más jóvenes.
El auge de esta tendencia se concentra principalmente en países de Suramérica, como Argentina, donde ya existen comunidades de personas que se identifican como animales y que organizan quedadas entre ellos porque, según afirman, se sienten en un espacio seguro. "Ser therian no es un hobby, disfraz ni elección, es una parte integral de la identidad de la persona", explica la Comunidad Therian Argentina en su página web.
Esta práctica, que a priori puede parecer inofensiva para los demás y para la propia persona, puede acarrear serios problemas. De hecho, expertos ya apuntan a que es probable que se generen problemas de identidad si se trata de una práctica constante en el tiempo. Así lo explica el creador de contenido y enfermero Jorge Ángel en su perfil de TikTok. "Puede causar problemas psicológicos, puedes acabar perdiendo la identidad como persona".
Pero los efectos pueden ir más allá. Hay casos, según denuncia el enfermero, en los que algunas personas han sufrido ataques por parte de animales al interactuar con ellos. "Algunos therian han tenido problemas, por ejemplo, con un perro porque el animal se ha asustado después de que hayan intentado jugar con él y ha mordido a la persona".
Diferencias entre therian y furry
El término therian no debe confundirse con el de furry, ya que, aunque puedan ser similares, la realidad es que son más distintos de lo que parece. En el caso de los furry, estas personas muestran un interés por los animales antropomórficos (con características humanas) centrado en el arte, el diseño de personajes y el cosplay. Podría decirse que se trata de una afición.
En cambio, ser therian implica una cuestión de identidad interna. Por ello, las personas que se identifican con este grupo se comportan igual que si fueran animales: socializan entre ellos como animales y también buscan arrimarse a animales de verdad para interactuar con ellos como en una verdadera comunidad.

