SOCIEDAD

Qué está pasando en Mallorca: las protestas contra el turismo masivo acaban con polémica por la actuación policial y abren un nuevo frente político

Lo que comenzó como una jornada de protesta para reclamar un cambio de modelo en la gestión del turismo terminó abriendo un intenso debate sobre la respuesta policial y elevando la tensión política.

ondacero.es

Madrid |

Cargas policiales durante una manifestación contra la saturación turística, a 26 de julio de 2026, en Palma de Mallorca, Islas Baleares (España)
Cargas policiales durante una manifestación contra la saturación turística, a 26 de julio de 2026, en Palma de Mallorca, Islas Baleares (España) | Tomàs Moyà / Europa Press

La multitudinaria movilización celebrada este domingo en Palma para denunciar los efectos del turismo masivo ha terminado convirtiéndose en el centro del debate político tras los incidentes registrados al finalizar la marcha. Mientras el Gobierno anuncia que pedirá explicaciones por la actuación policial, las reacciones políticas no han tardado en llegar y han elevado la tensión en torno a una protesta que volvió a poner el foco sobre el modelo turístico de la isla.

La manifestación, convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida, reunió a decenas de miles de personas en Palma bajo el lema "Mallorca al límit".

Durante buena parte del recorrido, la protesta transcurrió sin incidentes destacados y estuvo marcada por las reivindicaciones relacionadas con la vivienda, la saturación turística, la presión sobre el territorio y la pérdida de calidad de vida. Sin embargo, el desenlace de la jornada estuvo marcado por momentos de tensión entre un grupo de manifestantes y la Policía Nacional, con cargas policiales, lanzamiento de objetos y varios heridos, un episodio que ha desencadenado una intensa polémica política.

Cargas policiales durante una manifestación contra la saturación turística, a 26 de julio de 2026, en Palma de Mallorca, Islas Baleares (España).

Una protesta multitudinaria que terminó con enfrentamientos

La movilización volvió a evidenciar el creciente malestar de una parte de la sociedad mallorquina ante el impacto del turismo masivo. Los organizadores cifraron la asistencia en unas 70.000 personas, mientras que la Policía Nacional la situó en torno a las 25.000. Durante la marcha se reclamó un cambio de modelo turístico y medidas para frenar la presión sobre el mercado de la vivienda, el territorio y los recursos naturales de la isla.

Tras la lectura del manifiesto en Ses Voltes, la tensión aumentó cuando parte de los asistentes intentó acceder a una zona acordonada por la Policía. Según las informaciones conocidas hasta el momento, un reducido grupo lanzó objetos contra los agentes, que respondieron con cargas y disparos de pelotas de goma.

Los servicios de emergencias atendieron a ocho personas heridas, dos de las cuales tuvieron que ser trasladadas a un centro hospitalario.

El delegado del Gobierno anuncia explicaciones por una actuación "inaceptable"

La reacción institucional llegó pocas horas después. El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, anunció que solicitará explicaciones por las actuaciones policiales registradas al final de la manifestación y calificó las imágenes conocidas como "inaceptables".

Posteriormente, afirmó que las cargas fueron "desmedidas y con un empleo de la violencia que no se ajustaba al riesgo que podían suponer los manifestantes", avanzando que se revisará lo ocurrido para esclarecer la actuación de los agentes.

Las imágenes de las cargas han provocado críticas desde distintos sectores políticos y sociales, mientras algunas formaciones han reclamado responsabilidades por la respuesta policial desplegada durante la protesta.

Gabriel Rufián carga contra PP y PSOE tras la protesta

Uno de los pronunciamientos más contundentes llegó desde el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que reaccionó a través de su perfil de X con un mensaje muy crítico tanto con la actuación policial como con los dos principales partidos de ámbito estatal.

"Hay gente de aquí harta de que haya gente de fuera (blanca, rubia y rica) que venga a robarle sus barrios, su mar y su tierra. Harta de ser los camareros y la discoteca del mundo. Y harta de que cuando lo dicen les manden a la policía a apalearles. Los patriotas del PP y del PSOE", expresó.

Rufián además aprovechó para señalar a Rodríguez y expresar que todo esto le genera "vergüenza".

Más allá de los incidentes, la movilización ha vuelto a situar sobre la mesa el debate sobre el futuro del modelo turístico en Mallorca. Los colectivos convocantes insisten en la necesidad de limitar el crecimiento del turismo para reducir la presión sobre la vivienda, el medio ambiente y los servicios públicos, mientras las imágenes de las cargas policiales han añadido una nueva dimensión política a una reivindicación que continúa ganando visibilidad en la isla.