La investigación sobre la grave incidencia ferroviaria que paralizó el tráfico entre Madrid y Andalucía entre el lunes y el martes y que afectó a más de 35 trenes de todas las operadoras, ha descartado la hipótesis del sabotaje. Así lo aseguran a Onda Cero fuentes conocedoras del proceso, que apuntan a un accidente mecánico como origen del colapso: un tren de Ouigo habría arrancado parte de la catenaria, provocando la interrupción del servicio.
Pese a estas informaciones, la compañía francesa niega rotundamente su implicación. En un comunicado remitido a los medios, Ouigo ha rechazado ser responsable del incidente y ha respondido con firmeza a las declaraciones realizadas por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Esta había insinuado que los trenes de Ouigo presentan problemas de mantenimiento y tardan en retirarse de las vías cuando se averían. "No es la primera vez que la competencia privada genera problemas en una infraestructura crítica para el país", afirmó Montero.
Ouigo se defiende
Ouigo defiende que es la propia empresa quien realiza el mantenimiento de su flota, no Renfe, y recuerda que es Adif, el gestor público de infraestructuras, quien tiene la competencia exclusiva de coordinar los medios de socorro y la gestión del tráfico ferroviario en casos de avería. Además, la operadora francesa insiste en que ninguno de sus trenes fue el origen de la avería que colapsó la red.
La ministra también deslizó la posibilidad de un sabotaje: "No se puede descartar ninguna hipótesis", declaró, aunque las conclusiones preliminares de la investigación contradicen esa versión. Esta postura ha generado dudas, especialmente en Andalucía, la región más afectada. El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha calificado la situación de "bochornosa" y ha exigido explicaciones y una auditoría independiente.

