La Iglesia española se encuentra en estado de máxima precaución tras detectarse un nuevo intento de fraude telefónico que está afectando a sacerdotes, religiosos y miembros de comunidades parroquiales en diferentes diócesis. El Arzobispado de Pamplona y Tudela confirmó este lunes que un individuo, aún sin identificar, está llamando a distintas parroquias haciéndose pasar por el arzobispo Florencio Roselló, llegando incluso a imitar su voz con gran realismo.
Las llamadas, según la alerta emitida por el propio arzobispado, buscan obtener transferencias de dinero o datos bancarios bajo supuestas causas benéficas, pagos urgentes o emergencias parroquiales. "El objetivo es aprovechar la confianza para conseguir ingresos ilícitos", han advertido desde la diócesis navarra, que ha pedido que se extreme la precaución.
Un fraude que se extiende por todo el país
No se trata de un caso aislado. Diócesis como Madrid, Getafe, Sevilla, Mérida-Badajoz, Jaén, Mondoñedo-Ferrol o Barbastro-Monzón han detectado intentos similares en los últimos días. La metodología se repite, el supuesto prelado se pone en contacto con la víctima, utiliza información interna de la Iglesia para dar credibilidad a la llamada e incluso logra que el número desde el que llama aparezca con una identificación aparentemente oficial en la pantalla.
Fuentes eclesiásticas señalan que los estafadores parecen manejar datos sobre nombres y cargos, algo que preocupa especialmente. "Resulta inquietante que conozcan detalles de la vida parroquial y del personal eclesiástico", explican, recordando que este tipo de delitos ya se habían registrado el pasado verano en las diócesis de Bilbao y Vitoria.
Advertencias y recomendaciones
Ante el aumento de casos, el Arzobispado de Pamplona y Tudela ha reiterado que ninguna parroquia debe realizar pagos ni facilitar información sensible sin confirmar previamente la autenticidad de la petición. Se ha pedido a los sacerdotes que comuniquen de inmediato cualquier llamada sospechosa para facilitar la labor de investigación de las autoridades.
Este tipo de suplantación de identidad, que puede incluir el uso de herramientas de clonación de voz, está siendo analizado por expertos en ciberfraude. La reiteración de estos intentos en apenas un año confirma que el entorno eclesiástico es un objetivo para las mafias, en parte por la confianza que existe en sus redes internas y por la sensibilidad hacia causas solidarias.

