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Felipe VI advierte desde Melilla de que "cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro lo es al conjunto de la UE"

El Rey ha reivindicado la españolidad y europeidad de Melilla y ha defendido la necesidad de mantener una relación de buena vecindad con Marruecos basada en la confianza y la responsabilidad.

Javier Matiacci

Madrid |

Felipe VI advierte desde Melilla de que "cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro lo es al conjunto de la UE"

El rey Felipe VI ha lanzado este miércoles desde Melilla un nuevo mensaje en defensa de la soberanía española y de las fronteras europeas, en la segunda jornada de su visita oficial junto a la reina Letizia a las dos ciudades autónomas. Tras su discurso de ayer en Ceuta, el monarca ha insistido en la importancia de la unidad institucional y ha advertido de que cualquier amenaza a las fronteras españolas afecta también al conjunto de la Unión Europea.

"Aunque sea una obviedad, es importante reafirmarla: Melilla es España y Melilla es Europa: su frontera es frontera de la Unión; una frontera única, que no distingue flancos ni puntos cardinales, pues se basa en un acervo compartido de derechos, libertades y responsabilidades ciudadanas", ha afirmado.

En este sentido, Felipe VI ha subrayado que "cualquier amenaza a la frontera de un estado miembro lo es, por tanto, al conjunto de la UE", en un discurso marcado por las consecuencias de la crisis migratoria vivida este verano en Ceuta y las tensiones con Marruecos.

El jefe del Estado también ha defendido los principios democráticos europeos y ha lanzado una advertencia sobre la necesidad de protegerlos. "Los españoles, los europeos, somos miembros orgullosos de una Unión que cree firmemente en el imperio de la ley y en la dignidad de la persona", ha señalado.

Y ha añadido: "Pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades".

Un llamamiento a la unidad institucional tras la crisis de Ceuta

Durante su intervención, el Rey ha reconocido que las últimas semanas han sido especialmente difíciles para las dos ciudades autónomas y ha apelado a la colaboración entre las distintas administraciones.

"Los hechos de estas últimas semanas, en Ceuta y, en cierta medida, aquí en Melilla, nos recuerdan la importancia de seguir trabajando unidos", ha asegurado.

Felipe VI ha defendido que las discrepancias políticas, aunque legítimas en democracia, deben ir acompañadas de "la unidad institucional y la búsqueda del entendimiento", que considera fundamentales para garantizar la estabilidad.

Asimismo, ha reconocido la inquietud que atraviesan los melillenses y ha agradecido el trabajo de los servidores públicos encargados de garantizar la seguridad, los servicios públicos y la convivencia en la ciudad.

El mensaje del Rey a Marruecos: "Eso exige confianza y responsabilidad"

El monarca también ha dedicado parte de su discurso a las relaciones entre España y Marruecos, defendiendo la necesidad de preservar la cooperación entre ambos países.

Felipe VI ha recordado que Melilla es una ciudad "donde África y Europa se tocan" y donde España y Marruecos "debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad".

Esa relación, ha explicado, debe orientarse hacia "un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación".

Sin embargo, ha señalado que para alcanzar ese objetivo resulta imprescindible una condición: "Eso exige confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe".

El Rey ha expresado su convencimiento de que ese entendimiento es posible y deseable, y ha llamado a trabajar para conseguirlo.

"Merecéis sentir más a menudo el abrazo y la cercanía de todos los españoles"

Más allá de los mensajes institucionales, Felipe VI ha querido trasladar su cercanía a los ciudadanos de Melilla y ha reconocido que esta visita estaba pendiente desde hacía demasiado tiempo.

"La Reina y yo estábamos deseando estar aquí, en Melilla, con todos vosotros", ha afirmado, antes de explicar que el viaje estaba previsto para este mismo año incluso antes de los acontecimientos del verano.

El monarca ha destacado la diversidad cultural de la ciudad y ha animado a sus habitantes a mirar al futuro con optimismo, recordándoles que cuentan con el respaldo de España y de las instituciones europeas.

"Merecéis sentir más a menudo —también a través de vuestros Reyes— el abrazo y la cercanía de todos los españoles. No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso", ha expresado.

Felipe VI ha concluido su intervención reafirmando su compromiso con la ciudad y con la promesa de regresar: "La Reina y yo no olvidaremos esta visita; nos vamos con ganas de volver".

El discurso ha terminado con una proclamación de "¡Viva Melilla!" y "¡Viva España!".