Más de un año después de protagonizar uno de los mayores terremotos vividos en la Iglesia española, las exmonjas de Belorado vuelven a situarse en el foco judicial. Esta vez no por el cisma que las enfrentó al Vaticano ni por el desahucio del convento burgalés, sino por unas operaciones de compraventa realizadas cuando todavía formaban parte de la comunidad religiosa.
Un procedimiento que ellas consideran completamente legal y que ahora ha desembocado en una nueva comparecencia ante el juzgado.
Una investigación por la venta de obras de arte del monasterio
Cinco exreligiosas han declarado este lunes en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Briviesca dentro de la investigación abierta por la venta de diversas obras de arte y otros bienes pertenecientes al Monasterio de Santa Clara de Belorado.
La causa se remonta a operaciones realizadas en 2023, meses antes de que las clarisas anunciaran en mayo de 2024 su ruptura con la Iglesia católica. La investigación comenzó después de que varias piezas aparecieran en el mercado de antigüedades, entre ellas una talla de San Antonio de Padua del siglo XVII localizada en un establecimiento de Madrid.
La exabadesa Sor Isabel y Sor Paloma llegaron a ser detenidas en noviembre de 2025, aunque quedaron en libertad provisional. La causa continúa abierta por presuntos delitos de apropiación indebida agravada, apropiación indebida de bienes de interés cultural y receptación.
Sor Paloma niega cualquier apropiación indebida
Antes de acudir al juzgado, Sor Paloma difundió un mensaje en el que defendió que las ventas investigadas fueron realizadas cuando las religiosas seguían siendo, a su juicio, las únicas propietarias del patrimonio del monasterio.
"No se puede llamar apropiación indebida a tomar lo que es tuyo y venderlo", afirmó.
La exreligiosa insiste en que aquellas operaciones respondían a necesidades económicas de la comunidad y sostiene que la normativa canónica no exigía solicitar autorización al Arzobispado porque el importe obtenido estaba muy por debajo del límite económico que obliga a recabar ese permiso.
Además, rechaza que las piezas vendidas formaran parte del patrimonio histórico protegido.
"Ningún bien de los que se vendió estaba inventariado", aseguró, antes de añadir que los objetos pertenecían al propio monasterio y no al patrimonio de la Iglesia o de otra institución.

Su abogado sostiene que las ventas fueron "perfectamente legales"
La defensa de las exmonjas mantiene la misma línea argumental. Su abogado sostiene que las religiosas podían disponer libremente de esos bienes al formar parte del patrimonio del monasterio, una comunidad que, según recuerda, goza de autonomía jurídica.
También niega que las piezas investigadas estuvieran incluidas en el inventario general de bienes protegidos o declaradas de interés cultural, por lo que considera que las acusaciones carecen de fundamento.
En la misma comparecencia judicial también se abordaron otras diligencias relacionadas con la venta por internet de varias casullas y con el uso de dos vehículos vinculados al monasterio tras el cisma.
Un nuevo capítulo en el conflicto de Belorado
Este procedimiento judicial se suma a la larga batalla legal que enfrenta a las exclarisas con el Arzobispado de Burgos desde que anunciaron su salida de la Iglesia católica en mayo de 2024.
Tras romper con Roma y rechazar la autoridad del Papa, las religiosas fueron excomulgadas y posteriormente desalojadas del Monasterio de Santa Clara de Belorado, donde habían residido durante años. Desde entonces viven en una vivienda situada en La Puebla de Montalbán (Toledo), mientras afrontan distintos procedimientos judiciales derivados del conflicto.
Las exmonjas sostienen que todas las denuncias presentadas contra ellas responden a una estrategia de persecución tras el cisma y defienden que siempre actuaron dentro de la legalidad. Por el contrario, el Arzobispado considera que existen indicios suficientes para investigar si parte del patrimonio del convento fue vendido de manera irregular.
Mientras la instrucción sigue su curso, el conocido como "caso Belorado" continúa sumando nuevos episodios a uno de los enfrentamientos más insólitos que ha vivido la Iglesia española en los últimos años.

