Psicología

Estos son los motivos por los que te cuesta más concentrarte en junio: la ciencia y la psicología están detrás

La combinación de factores ambientales, emocionales y fisiológicos hace que nos sintamos más cansados.

Alicia Bernal

Madrid |

Imagen de recurso para ilustrar cansancio por estudiar
Imagen de recurso para ilustrar cansancio por estudiar | Freepik

Con la llegada de junio y la cercanía del verano, muchas personas experimentan una disminución en la concentración y la productividad, y esto no es casualidad. La combinación de factores ambientales, emocionales y fisiológicos nos provoca esta sensación.

Repasamos los factores que nos afectan y de qué manera.

Fatiga acumulada del año

Junio marca el final del curso escolar o de muchos ciclos laborales, y la carga mental acumulada desde enero genera agotamiento cognitivo. El cerebro necesita más pausas, pero el calendario aún exige rendimiento. Por lo que nos sentimos más cargados

Más luz, más calor

En junio, en el hemisferio norte, los días son más largos, lo que altera los niveles de melatonina (hormona del sueño) y puede reducir la calidad del descanso y la concentración.

Además, el calor excesivo también aumenta la sensación de cansancio y dificulta tareas mentales complejas.

Distracción por el verano cercano

Junto a la carga mental que arrastramos, el cerebro empieza a anticipar el descanso: vacaciones, viajes, tiempo libre… Apareciendo el efecto “pre-vacacional” o también conocido como síndrome de burnout estacional. Esto nos provoca que una reducción nuestra motivación en tareas rutinarias o exigentes.

Sobrecarga de estímulos

Durante este mes se juntan exámenes de final de curso, eventos, celebraciones, reuniones sociales… La agenda suele llenarse en junio, y eso satura la atención. Cuanto más estímulos compites por procesar, más dispersión mental.

Consejos para mejorar la concentración en junio

Aunque son muchos los factores que nos afectan negativamente durante este mes, podemos aplicar ciertas técnicas para mitigar sus efectos:

  • Regula horarios de sueño: para ayudarte a hacerlo puedes usar antifaz si te molesta la luz para dormir, intenta tener una buena ventilación en tu habitación y evita las pantallas antes de irte a dormir.
  • Divide tareas en bloques pequeños con descansos.
  • Evita planificar tareas mentales exigentes en las horas más calurosas.
  • Mantente hidratado y haz pausas activas.
  • Listas de tareas prioritarias: enfócate en lo esencial y delega lo posible.