El Departamento de Agricultura de la Generalitat ha informado de la detección de 13 nuevos casos de peste porcina africana en la provincia de Barcelona, dos de ellos fuera de la 'zona cero', el radio de 6 kilómetros desde el primer jabalí infectado.
En concreto, los dos jabalíes que han dado positivo fueron localizados en una urbanización de Molins de Rei (Barcelona), por lo que se amplía el área a los municipios de la zona del alto riesgo, para llegar a 14 localidades.
Con los nuevos 13 casos, ya son 155 los jabalíes infectados localizados en Cataluña desde la aparición de la enfermedad en el término municipal de Cerdanyola del Vallès (Barcelona) a finales del pasado noviembre.
El comité científico del Gobierno descarta que el brote se originara en laboratorio
El informe inicial elaborado por el comité científico designado por el Gobierno de España para esclarecer el origen del brote de peste porcina africana detectado en Cataluña a finales de noviembre concluye que todavía es "prematuro" pronunciarse sobre cómo apareció el virus, pero descarta que fuera en el Irta-CReSA.
En el documento, establece que los resultados obtenidos mediante estrategias analíticas complementarias y por organismos independientes "no mostraron coincidencia genética" entre el aislado español y los virus usados en actividades experimentales en ese laboratorio, ni a nivel de marcadores parciales ni a escala de genoma completo.
Estas conclusiones coinciden con la posición del Institut de Recerca Biomèdica (IRB), que el pasado 30 de diciembre publicó los resultados de su propio informe, encargado por el Govern, donde también descartaba que su secuenciación genómica coincida con las muestras con las que trabaja el Irta-CReSA.
El informe del Ministerio vincula la cepa detectada en Cataluña, perteneciente al grupo genético 29, con el genoma de referencia Georgia 2007/1, "con una identidad nucleotídica superior al 99,9% en todas las regiones compartidas entre ambos genomas".
Respecto a las cepas con las que trabajaba el Irta-CReSA, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, el de referencia en el ámbito español, analizó 81 muestras procedentes de ese centro, sin hallar marcadores genéticos específicos identificados en el virus detectado en el brote.
El informe señala entre uno de los escenarios posibles una introducción puntual del virus a larga distancia mediada por actividades humanas, particularmente a través de productos cárnicos o restos de comida contaminados, lo que coincide con la teoría inicial de un bocadillo en mal estado.
A su parecer, este origen sería "coherente" teniendo en cuenta la aparición aislada del foco y la ausencia de focos intermedios en países vecinos; la localización del brote en un entorno altamente conectado, con elevada movilidad humana y una densa red de infraestructuras viarias y ferroviarias; y la divergencia genética respecto a los linajes dominantes en Europa.

