Los medios de extinción que trabajan en el incendio que se originó el pasado jueves a las 15:02 horas en Méntrida (Toledo) en una zona agrícola, han dado por controlados los principales focos. Se estima que las llamas han podido calcinar entre 3.100 y 3.200 hectáreas de entornos que han afectado no solo a la propia localidad toledana, sino también a Navalcarnero (Madrid).
Tal fue la violencia del fuego que fue necesario activar la situación operativa de nivel 2, puesto que ponía en riesgo a personas y casas, aunque el viernes ya se rebajó a nivel 1 y en estos momentos está en 0. La Comunidad de Madrid llegó a precisar de los servicios de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para luchar contra las llamas, que llegaron a levantar una columna de humo visible desde distintos puntos de la capital de España y que dejó una lluvia de ceniza.
La ayuda ciudadana fue imprescindible para evitar la propagación de las llamas y muchos agricultores utilizaron su maquinaria para crear cortafuegos. Sin embargo, no se pudo evitar que más de 30 viviendas se viesen afectadas, así como se evacuó a más de 50 personas. Especialmente perjudicada se vio la urbanización de Calypo y Fado, situada en Navalcarnero. Igualmente, se produjeron cortes en las carreteras A-5 y R-5.
Pese a la mejoría de la situación, el calor y el viento que se está registrando en las inmediaciones de Madrid ha provocado que los medios de extinción sigan pendientes de lo que ya son brasas. Con todo, ya se encuentran realizando las labores necesarias para dar por concluido este episodio.

