JULIA EN LA ONDA

Carlos López-Otín: "Educar es nuestra última esperanza"

Julia Otero entrevista al bioquímico Carlos López-Otín, uno de los investigadores españoles más reconocidos en el estudio del envejecimiento y el cáncer que presenta 'La eternidad y un día más', un libro dedicado a su amistad con Sammy Basso, el joven investigador italiano paciente de progeria, una enfermedad rara que provoca envejecimiento prematuro.

ondacero.es

Madrid |

El bioquímico Carlos López-Otín, en Julia en la onda

El científico Carlos López-Otín visita Julia en la onda para presentar 'La eternidad y un día más', un libro que nace de su relación de más de quince años con Sammy Basso, uno de los supervivientes más longevos de la progeria. Más que una biografía de Basso, es "una conversación entre dos personas que tenían los mismos principios, aunque distinta edad". Basso fue diagnosticado de esta enfermedad rara que provoca un envejecimiento prematuro, pero llegó a superar la esperanza de vida inicialmente prevista y se convirtió en amigo del científico.

López-Otín recuerda el primer encuentro con Sammy, cuando el niño se acercó a él tras una conferencia para pedirle que siguiera trabajando para que otros pacientes pudieran vivir más tiempo. Aquella relación se mantuvo y evolucionó hasta convertir a Sammy en amigo y maestro de vida del científico: "Le dije: Sammy, tú has vivido ya una eternidad, una gran eternidad, una larga eternidad".

El libro es también una reivindicación de la educación, "nuestra última esperanza", como herramienta para extraer lo mejor de cada persona: "Los avances científicos tienen todo el sentido cuando hay prisma humanista y tienen un fin social", recuerda Julia Otero.

"Para mí, el arte de educar consiste en esto, no en compartir lo aprendido. Recordar por qué estudiamos y para quién trabajamos. Esculpir el talento de los alumnos, nutrirlos de curiosidad, de respeto, eso que tanto falta ahora y eliminar lo que les sobra. Y para eso, uno tiene que tener muy claro qué es lo que necesita. Y yo a mis alumnos les digo de qué vale un descubrimiento si no tiene un fin social y si no contribuye a mejorar la humanidad. Esto solo podemos encontrarlo en la educación, en el respeto y en la curiosidad", explica López-Otín.