En todos los lugares del mundo pasan cosas cada segundo. Pero hay un pueblo en España, en el que no pasa absolutamente nada. Es Miravete de la Sierra y por pasar, no pasa ni el tiempo. O por lo menos esa fue la idea de una campaña publicitaria realizada por Shackleton.
Fue en 2008 cuando el pueblo, situado en Teruel, fue objeto de un plan de posicionamiento turístico creado por esa agencia de publicidad para hacerlo atractivo al turismo rural. Se buscó un pueblo que tuviera las características de tranquilidad, pocos habitantes, para venderlo como "el pueblo donde nunca pasa nada". Lo cierto es que el resultado fue muy original y tiene mucha "gracia", así que podemos decir que el objetivo de la campaña fue cumplido, ya que en aquel año este anuncio multiplicó por cuatro su popularidad en tan solo un mes. La campaña incluyó un recorrido virtual por el pueblo y permitió a los visitantes colaborar en la restauración de la iglesia parroquial mediante donaciones.
El anuncio:
Lugar histórico
La idea de la campaña publicitaria es muy buena y efectiva, pero la realidad es que en Miravete de la Sierra han pasado muchas cosas.
Los orígenes de Miravete se remontan a la Primera Edad del Hierro, como evidencian los restos arqueológicos hallados en el yacimiento de Los Villares. Durante la Reconquista, fue conquistada por Alfonso I el Batallador y, en 1180, entregada a la Orden del Temple. Posteriormente, pasó por manos de diversas órdenes y jurisdicciones, incluyendo la Orden de San Juan en 1220. El casco urbano conserva su trazado medieval, con edificios góticos y renacentistas destacados como la Iglesia de la Virgen de las Nieves y el Ayuntamiento. Y un año antes de la campaña, en 2007, fue declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico.
¿Y su situación actual?
"Que no pase nada", fue una excusa para una campaña publicitaria, pero lo triste es que no está lejos de hacerse realidad. Porque lo cierto es que cada vez pasan menos personas. Tiene una población de 28 habitantes, según datos del Gobierno de Aragón. En 2009, el padrón era de 42 habitantes. En 1910, la población alcanzó su máximo histórico con 496 habitantes. Es decir, que conforme pasan los años hay menos habitantes.
Sin embargo, sigue siendo un lugar único para quienes buscan desconectar del ruido de la ciudad para disfrutar de un entorno rural.

