incendio de almería

El alcalde de Bédar se emociona al recordar lo que pudo haber ocurrido cuando se cortó la principal vía de evacuación: "Estuvimos a punto de sufrir otra tragedia"

Katia Sanz Amado

Madrid |

El alcalde de Bédar hablando sobre el incendio de Almería/

El alcalde de Bédar (Almería), Ángel Francisco Collado Fernández, ha detallado ante los medios las agónicas últimas veinticuatro horas, marcadas por la trágica pérdida de vidas humanas y una desesperada decisión de evacuación a contrarreloj que evitó una catástrofe de magnitudes aún mayores en la zona.

El primer edil no pudo ocultar su profunda tristeza al confirmar el impacto humano del siniestro, especialmente doloroso en una comunidad pequeña de apenas 900 habitantes, repartidos en 186 viviendas diseminadas y en siete núcleos de población donde todos los residentes se conocen.

Además, añade que "al ser un pueblo pequeño tenemos pocos medios pero todos los alcaldes de la comarca, desde el primer momento, se han prestado en apoyar y aportar junto con la Policía Local y Protección Civil, lo necesario para socorrer a los vecinos", expresando así su gratitud por la gran colaboración.

El balance comentado arroja que de las nueve personas afectadas de gravedad por las llamas, siete han fallecido y las otras dos se encuentran de camino al Hospital Virgen del Rocío en Sevilla, con el agravante emocional de que el alcalde conocía a muchas de las víctimas, de origen británico y belga, desde hacía años e incluso a algunas de ellas las había casado él mismo.

El momento crítico de la evacuación

El momento más peligroso de la emergencia se vivió durante el proceso de evacuación, cuando la principal vía de escape hacia Los Gallardos quedó completamente bloqueada por el avance del fuego.

El regidor se desplazó de urgencia a las barriadas tras la advertencia de la Delegación del Gobierno sobre el viraje del viento hacia El Pinar, presenciando en primera persona cómo una gran lengua de fuego avanzaba con extrema rapidez y obligaba a cambiar de estrategia de forma inminente para proteger a la población.

Ante el riesgo extremo de quedar atrapados por las llamas en la carretera original, las autoridades dieron instrucciones drásticas para que los vehículos dieran la vuelta y se dirigieran en sentido contrario hacia el municipio de Lubrín. Esta rápida maniobra impidió que el fuego alcanzara a la comitiva de evacuados, salvando la vida de decenas de personas que, de haber seguido el trayecto previsto inicialmente, se habrían topado de frente con el incendio en una situación que habría resultado fatal.

En total, cerca de novecientas cincuenta personas han sido realojadas de forma segura en distintos puntos de la comarca, destacando setenta vecinos trasladados a Lubrín y la gran mayoría de los usuarios del camping de Los Gallardos reubicados en pabellones habilitados. El alcalde concluyó ensalzando la inmensa colaboración de los vecinos que se quedaron para ayudar durante toda la noche y agradeció el apoyo unánime de los regidores de la comarca ante unos hechos que superan con creces la dureza del último incendio, sufrido en el año 2012.