Save the Children ha publicado hoy Redes que atrapan. La explotación sexual de la infancia y la adolescencia en entornos digitales, un informe en el que han participado mil jóvenes de entre 18 y 21 años. Los datos muestran que el 30 % ha sido presionado a enviar contenido íntimo y un 20 % ha sufrido extorsión para mostrar este material erótico o sexual.
La organización señala los principales tipos de violencia sexual: el contacto por parte de adultos con fines sexuales (grooming), el sexting sin consentimiento o la difusión no autorizada de contenido íntimo, el consumo, producción y difusión de material de abuso sexual infantil y la que se genera con herramientas digitales.
La inteligencia artificial, nueva herramienta de extorsión
Los materiales íntimos también pueden estar creados por inteligencia artificial a partir de imágenes reales. Estos son llamados deepfakes o ultrafalsificaciones. Con esto, amenazan a la víctima a mandar a sus contactos un vídeo sexual que reciben; si no, hacen públicas las imágenes falsas.
Materiales de abuso sexual y explotación infantil
El informe señala que, en 2024, la NCMEC (organización mundial líder en la prevención y localización de niños y niñas víctimas de explotación sexual digital) registró más de 19,3 millones de denuncias relacionadas con material de abuso sexual infantil a nivel mundial. Estos contenidos pueden generarse a partir de abusos en entornos físicos o bien en el digital mediante manipulación, engaños o amenazas.
En muchos casos, pueden ser fotografías de la vida cotidiana sin intención sexual, como imágenes en la playa o en actividades deportivas, que son manipuladas con fines de explotación o gratificación sexual por parte de adultos.
