El rey Carlos de Inglaterra y su esposa Camilla viajaron a Estados Unidos de visita oficial para reunirse con el presidente, Donald Trump, y su mujer, Melania. Allí compartieron una cena de gala en la que el monarca dio un discurso en el que hizo uso del típico humor inglés para darle ciertos "zascas", tal y como han comentado en Julia en la onda.
Cuando Trump visitó Inglaterra dijo, sin ningún tipo de miramiento, que de no ser por Estados Unidos, todos los europeos hablarían alemán. Carlos III parecía que se la tenía guardada y en el discurso de la cena le respondió así: "Yo le digo que si no fuera por nosotros, ustedes estarían hablando francés".
Le recordó su visita a Inglaterra y las "reformas" que hubo durante esos días
Haciendo un repaso por los lazos que unen a los americanos, Carlos hizo referencia a la Guerra de Independencia de 1814, cuando las tropas británicas al mando del general Roberts incendiaron el Capitolio y la Casa Blanca. Con esto de base, el monarca le reprendió que tuviera tanta prisa por llevar a cabo reformas, como la construcción del salón de baile, cuando hay otros temas más importantes.
"No puedo evitar notar las modificaciones en el ala este, señor presidente, tras su visita al castillo de Windsor el año pasado y nosotros hicimos nuestro pequeño intento de remodelar la Casa Blancsa en 1814".
Cabe recordar que la visita de Trump estuvo marcada por protestas por parte de activistas que proyectaron imágenes del líder americano con Jeffrey Epstein en la fachada del castillo o un caballo defecó delante de Trump, una imagen que se hizo viral rápidamente. También hubo numerosas manifestaciones en las calles para expresar que Trump no era bienvenido.
¿Cómo vivió Trump este momento?
Entre broma y broma Carlos le dejó a Trump una serie de recordatorios, como que la OTAN apoyó a EEUU tras el 11S, que las tropas británicas combatieron en Afganistán, que Ucrania necesita ayuda o que el poder Ejecutivo tiene que ser controlado. Para ello, le leyó la Carta Magna: "La Carta Magna se cita en al menos 160 casos de la Corte Suprema (...) como que el poder ejecutivo está sujeto a controles y equilibrios".
¿Cómo vivió Donald Trump el discurso de Carlos III? Aparentemente, se le veía cómodo, la experta en comunicación política Patricia Centeno se ha fijado en la expresión no verbal del presidente y ha señalado que ponía en todo momento "una sonrisa apretada" así como "frustración" y mirar "a los que se estaban riendo a carcajadas, es decir, venganza".
