CAMPAÑA DE VACUNACIÓN

Vacunación obligatoria en Austria: multas de más de 3.000 euros para los no vacunados

Austria se convierte desde hoy, sábado 5 de febrero, en el primer país de la Unión Europea donde es obligatorio vacunarse contra la covid-19. Además, de incumplirse esta medida podrán imponerse sanciones de hasta 3.600 euros.

ondacero.es

Madrid | 05.02.2022 17:14

Vacuna contra el coronavirus
Vacuna contra el coronavirus | Agencia EFE

Este sábado, 5 de febrero de 2022, formalmente ha entrado en vigor la Ley federal austriaca sobre la vacunación obligatoria contra la covid-19: una medida que pretende elevar el bajo nivel de inmunización, pero que ha suscitado un fuerte debate y una fractura social en el país.

A pesar de que la oposición liberal y socialdemócrata ha respaldado al Gobierno votando a favor de la ley, algunos sondeos recientes señalan que casi un 40 por ciento de la población austriaca la rechaza.

El rechazo de la extrema derecha

La Ley federal sobre la obligatoriedad de la vacunación ha sido aprobada con una mayoría superior al 75 por ciento en las dos cámaras del Parlamento. No obstante, ha ahondado la brecha y polarización social en torno a la gestión de la pandemia.

Con la defensa de la libertad y el cuestionamiento de la gravedad de la pandemia por bandera, el partido ultranacionalista FPÖ está liderando la lucha política contra las medidas de precaución, desde el uso de mascarillas hasta la vacunación. De hecho, su líder Herbert Kickl ha llegado incluso a recomendar tomar paracetamol y un desparasitador para caballos como remedios contra la enfermedad.

Fallos en la comunicación

Tres meses después de que el Gobierno conservador-ecologista anunciara esta Ley federal, al considerar que es la mejor vía para contener la pandemia, proteger al país de nuevas oleadas y evitar el colapso hospitalario, un 25 por ciento de las personas en Austria siguen sin vacunarse contra la covid-19.

De hecho, desde que se anunciara el 19 de noviembre la nueva ley, el ritmo de nuevas primeras dosis no ha hecho más que bajar. Antes del anuncio, el número diario de nuevos pinchazos estaba por encima de los 15.000 de media, en diciembre eran solo 4.000 y en los últimos siete días incluso menos de 2.000. Así, el porcentaje de personas con una sola dosis subió entre mediados de noviembre y febrero solo en 11 puntos porcentuales, al pasar del 64 al 75 por ciento.

Sólo el 68 por ciento de la ciudadanía se ha inoculado la pauta completa y muchos expertos en sanidad y comunicación coinciden en que el Gobierno austriaco falló en su estrategia de comunicación para animar a vacunarse. Los mensajes fueron pasando del alarmismo a anunciar varias veces que la pandemia estaba terminando, sin lanzar campañas específicas para los sectores más escépticos.

Por otra parte, también hay ciudadanos sin afiliación política que responden con el miedo a los efectos de las vacunas, especialmente a las que usan tecnología de ARN mensajero.

Ley de vacunación obligatoria

Austria se convierte desde hoy, sábado 5 de febrero, en el primer país de la Unión Europea donde es obligatorio vacunarse contra la covid-19.

La ley se aplicará de forma progresiva: en la primera fase, que durará hasta el 15 de marzo, se recordará a la población no vacunada en una carta la nueva obligación y se ofrecerá una cita concreta para vacunarse. En la segunda fase, a partir del 16 de marzo, la Policía incluirá la revisión del estatus de vacunación en sus controles rutinarios en espacios públicos. En una eventual fase tres, que sería anunciada por el Gobierno en caso de que la situación epidemiológica empeore mucho, se aplicarán multas de forma automática.

Quedan exentas las embarazadas, los menores de 18 años, las personas para las que la vacuna suponga un riesgo y quienes se hayan recuperado de la enfermedad en los últimos 180 días.

Asimismo, cabe destacar que el inicio de la ley viene acompañado por nuevas medidas, que muestran, según los críticos, la incoherencia del Gobierno. Así, entre el 12 y 19 de febrero se eliminarán todas las restricciones para personas no vacunadas, que desde noviembre no podían entrar en tiendas no esenciales ni comer en restaurantes. La vacuna tampoco se exige para trabajar, aunque las empresas pueden incluirla en sus condiciones laborales y quien esté en el paro y rechace un trabajo por no estar vacunado perderá el derecho al subsidio de desempleo.