El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acudirá a Washington por tercera desde que Donald Trump llegó al despacho oval. En esta reunión, ambos mandatarios esperan asentar las bases por las que asegurar un alto al fuego temporal en la franja de Gaza. Tanto Hamás como Israel ya se encuentran en negociaciones para formalizar la tregua, y el presidente americano asegura que "Creo que hay una gran posibilidad de que lleguemos a un acuerdo con Hamás esta semana, la semana que viene". Este acuerdo puede suponer la liberación de multitud de rehenes. "Creo que la conversación con el presidente Trump sin duda puede contribuir al avance de estos resultados", confirmó Netanyahu ante los medios.
Aprovechando el éxito en las negociaciones de paz en Irán e Israel, Trump espera que su influencia puede generar los mismos resultados en la cuestión de Gaza. Además, el presidente israelí, está sometido a numerosas presiones por parte del comité internacional para poner fin al conflicto.
Las primeras reuniones en Catar, sin un resultado convincente
Tras sendos intentos fallidos de tregua entre Hamás e Israel, el pasado domingo las negociaciones se reanudaron en Catar. Los resultados de esa primera reunión, no fueron los esperados para ninguna de las dos partes. En parte porque la delegación israelí, no contaba con la potestad suficiente como para formalizar el acuerdo, según ha informado la agencia EFE.
La oficina de Netanyahu, ha asegurado que las propuestas de Hamás, no son concluyentes con los intereses de Israel, aun así la comitiva seguirá viajando a Catar para "continuar los esfuerzos para asegurar el regreso de nuestros rehenes". Según el gobierno israelí, todavía quedan al rededor de 50 rehenes en Gaza y 20 de ellos siguen con vida.
El documento, que están tratando de acordar ambas partes, consta de la liberación de rehenes, tanto palestinos como israelíes, y la apertura de fronteras para la entrada de ayuda humanitaria en la franja. Asimismo, el texto muestra la intención de que las tropas israelíes, vayan abandonando el norte y el sur de Gaza para situarse en posiciones aun sin determinar.
Otra petición del gobierno israelí, es la desaparición total de la organización armada de Hamás, así como su salida del gobierno de la región. Estas dos condiciones son indispensables para que Israel apruebe la paz definitiva, sin embargo, Hamás todavía no quiere entrar a plantear estos asuntos.
Si las negociaciones por el alto al fuego de 60 días no llegan a buen puerto en un plazo de dos meses, el alto al fuego temporal podría extenderse. Según el acuerdo, Donald trump será quien supervise las negociaciones, mientras que el enviado de E.E.U.U en Oriente Próximo, Steve Witkoff, será quien lidere las negociaciones sobre el terreno.
A día de hoy ha habido dos treguas. La primera de ellas duró unos tan solo unos pocos días. La segunda comenzó el 19 de enero y acabó el 18 de marzo, cuando Israel rompió las negociaciones de forma unilateral retomando los bombardeos sobre la franja.

Irán también está presente en la ecuación
En esas negociaciones, Trump también ha asegurado que propondrá a Israel negociar un alto al fuego permanente con Irán. En su momento, el presidente americano fue quien propuso el alto al fuego en la guerra de los 12 días, en la que ellos también participaron bombardeando las principales instalaciones de desarrollo nuclear del país persa. El primer ministro israelí ha señalado que los recientes acontecimientos en Oriente Medio habían creado una oportunidad para ampliar el círculo de paz.
Esta tercera visita evidencia la gran relación que hay entre ambos mandatarios. El líder israelí fue el primero en ser recibido por Trump en la casa blanca. De esa reunión remarcar la polémica desatada por Trump, en la que proponía que la franja pasase a control americano para convertirla en un emplazamiento de vacaciones.
El segundo encuentro tuvo lugar dos meses más tarde, en abril, poco después de que Trump impusiera aranceles a gran parte del mundo, entre ellos a Israel. En esa ocasión, el mandatario republicano anunció el inicio de negociaciones con Irán para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear. Sin embargo, dichas conversaciones se vieron truncadas dos meses después debido a los ataques israelíes contra la República Islámica.

