"Soy inocente y no culpable. Soy una persona decente y soy todavía el presidente de mi país. Fui secuestrado el sábado 3 de enero y capturado en mi casa", ha declarado en español Nicolás Maduro en su primera comparecencia ante el juez federal del tribunal de Nueva York.
La vista ha durado aproximadamente una media hora ha terminado con el anuncio de que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, que también se ha declarado inocente, volverán al Tribunal el próximo 17 de marzo después de que sus representantes legales hayan decidido no solicitar su puesta en libertad bajo fianza.
Maduro, visiblemente confundido y nervioso, ha pedido al juez tomar notas para quedárselas antes de que este le expusiera los cuatro cargos contra él. El principal, que inundó Estados Unidos de millones de toneladas de cocaína y que dirigía un narcoestado, a lo que el venezolano se ha declarado inocente.
El juez no ha permitido que ni Maduro ni Flores se extendieran en sus respuestas y les ha ofrecido una visita del Consulado venezolano en Nueva York.
En cuanto a la actuación de sus abogados, se especula con que hay tres líneas de defensa que van a emplear: que como jefe de Estado es inmune a los cargos, que su captura fue un secuestro militar ilegal, y que se considera un prisionero de guerra.
Un abogado de Flores ha denunciado que la esposa de Madurosufrió heridas durante el asalto de las fuerzas militares estadounidenses y ha señalado que tiene varios cardenales en la frente y podría tener una muñeca rota, por lo que ha pedido asistencia médica para la detenida.
Durante la vista uno de los espectadores se ha levantado y ha espetado a Maduro en español que "pagará por lo que ha hecho", a lo que éste ha respondido "soy un hombre de Dios y un prisionero de guerra". Inmediatamente un agente de los tribunales ha intervenido y ha echado de la sala a este individuo.
No hay imágenes ni sonidos de esta comparecencia porque al tratarse de un Tribunal Federal no se permite la entrada de micrófonos y cámaras de televisión, aunque sí podremos ver dibujos de los acusados.
Las incógnitas sobre Venezuela
La Administración Trump sigue cambiando las razones por las que las fuerzas estadounidenses entraron en Caracas y capturaron a Maduro. Trump dijo el sábado que dirigirían Venezuela, Rubio afirmó este domingo que "tenemos muchas cartas que jugar a nuestro favor" porque hay una cuarentena sobre los cargueros petrolíferos que hay en las costas venezolanas, a lo que Trump se sumó también este domingo asegurando que ya controlaban Venezuela.
En este contexto, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, ha respondido este lunes en una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad que las instituciones venezolanas "funcionan con normalidad", que "el orden constitucional ha sido preservado" y que "el Estado ejerce control efectivo sobre todo su territorio".
Caracas insiste así en que tiene el control del país contradiciendo a un Donald Trump que asegura que es Estados Unidos quien lo tiene.
La mayoría de los miembros que han intervenido en el Consejo, todos menos los representantes de Argentina y Estados Unidos, han denunciado que la operación de captura del pasado sábado atenta con la Carta de las Naciones Unidas, contra el Derecho Internacional y pone en peligro la paz internacional.
Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Cuba, Venezuela, Chile, Brasil y España, han recordado que la fuerza jamás trae la democracia, a lo que el representante norteamericano ha respondido que Trump dio la orden de enviar a sus tropas para defender la seguridad nacional de la nación y evitar que millones de estadounidenses mueran a consecuencia de las drogas que estaban enviando los Maduro a su país.
