Rusia y Ucrania han hecho efectivo el último canje de prisioneros, tal y como han confirmado ambos gobiernos. El viernes se liberaron 390 prisioneros, el sábado 307 y el domingo los últimos 303, en total 1.000. Este canje se produce tras los primeros contactos directos en más de tres años de guerra y tras uno de los peores ataques de Rusia a Ucrania de las últimas semanas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha publicado un mensaje en Telegram para confirmar el intercambio. "La tercera parte del canje de 1.000 por 1.000 acordado en Turquía ha sido completado". Estos capturados son solados del ejército, integrantes de la Guardia Nacional y de los servicios de Fronteras de transportes especiales del Estado ucraniano. "Gracias al equipo que trabajó sin descanso para implementar esto con éxito", concluía Zelenski su mensaje.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia también ha utilizado esa red social para confirmar que "el 25 de mayo, 303 soldados rusos fueron devueltos del territorio controlado por el régimen de Kiev. A cambio, se entregaron 303 prisioneros de las Fuerzas Armadas de Ucrania".
En estos momentos, los militares rusos se encuentran en el territorio de Bielorrusia, donde están recibiendo asistencia psicológica y médica, subraya la nota. "Así, de conformidad con los acuerdos ruso-ucranianos alcanzados el 16 de mayo en Estambul, entre el 23 y el 25 de mayo, las partes rusa y ucraniana realizaron un intercambio según la fórmula de mil por mil personas" ha concluido el comunicado.
Ucrania ha vivido el peor ataque ruso de las últimas semanas
Ucrania ha vivido uno de los peores ataques rusos de las últimas semanas, que ha dejado 12 muertos y 60 heridos tras el lanzamiento de cientos de drones y decenas de misiles. El atraque aéreo ha obligado a que los Servicios de Emergencia trabajen toda la noche, mientras que la Fuerza Aérea ucraniana ha conseguido neutralizar 266 drones y 45 misiles, aunque no ha sido suficiente para evitar las muertes y heridos.
"El enemigo utilizó misiles y drones de ataque. Las viviendas de los civiles fueron blanco de los ataques: más de 80 edificios residenciales resultaron dañados. Se registraron 27 incendios, y los bomberos siguen extinguiendo las llamas en 3 lugares", escribía Igor Klimenko en su cuenta de la red social Facebook a modo de balance provisional.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, calificaba en su cuenta de la red social X los bombardeos como "el mayor ataque aéreo ruso de las últimas semanas".
"Una mañana de domingo difícil después de una noche sin dormir. El mayor ataque aéreo ruso de las últimas semanas duró toda la noche. Rusia lanzó cientos de drones, misiles de crucero y balísticos contra ciudades y localidades ucranianas, hiriendo y matando a civiles, incluidos al menos tres niños", aseguraba.

