La Fiscalía de Polonia investiga como un acto terrorista el tiroteo cometido en la plaza del Mercado de Cracovia por un joven polaco presuntamente fascinado con la ideología de extrema derecha. Este suceso sucedió cuando el polaco de 24 años disparó al azar desde un coche contra los viandantes y asesinó a seis personas. Tras su detención y registrar su casa, la policía polaca informó que junto a las muertes que causó en el centro de Cracovia también estaban las de sus padres y su hermana, quienes fueron hallados sin vida en distintas estancias del domicilio familiar.
La investigación de la Fiscalía abarcará el asesinato de cuatro mujeres y dos hombres de varias nacionalidades, entre las que destacan austríaca, alemana, portuguesa, rusa y británica. "Los hechos constituyen un delito de carácter terrorista", indicó el comunicado de la Fiscalía.
El asesino, en estado crítico
El sospechoso se encuentra en estado crítico ingresado en un hospital de Cracovia, mientras que los dos agentes, llamados "héroes" por la población cracoviana por haber impedido que hubiera más víctimas mortales, despertaron del coma inducido tras ser operados de heridas de bala, aunque uno de ellos está grave. Según el primer ministro, el resto de los 14 heridos se encuentran estables.
La mayoría de las víctimas mortales y heridas son de nacionalidad polaca, pero también hay ciudadanos de Alemania, Rusia, Portugal, Reino Unido y Austria. Además, el gobierno polaco ha decretado dos días de luto nacional por la consternación tras el suceso en la ciudad polaca. El periodo de luto comenzó la pasada medianoche con las banderas nacionales izadas a media asta.

Un mismo sospechoso: nueve muertes y once armas
Según la Fiscalía, las pruebas recopiladas indican que "ambos hechos [el atentado en el centro de Cracovia y las muertes de sus familiares] fueron cometidos por una misma persona", el polaco de 24 años identificado por los medios polacos como Michał O. Oficialmente, lo que se sabe del detenido es que vestía ropa de tipo militar, casco, chaleco antibalas y una cámara para grabar su ataque. Además, portaba un fusil semiautomático, otras armas y munición; lo llamativo para la investigación es que actuaba solo, no tenía antecedentes penales y contaba con permisos de armas. La investigación también expone que estaba "fascinado con ideologías de extrema derecha".
La Fiscalía ha declarado, además, que durante el registro del apartamento familiar se habían contabilizado siete armas de fuego y una cantidad considerable de munición. Esto último, junto a los hallazgos del atentado en el centro de Cracovia, da un total de once armas.
Medios polacos recogen que los que conocían a Michał O. lo describen como una persona tranquila, poco habladora y que no llamaba la atención por su comportamiento. La investigación también relata que el detenido se había formado como tornero y acudía a campos de tiro.

