Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

adelantó la agencia surcoreana Yonhap

Kim Jong-un podría celebrar su primera cumbre con Putin la semana próxima

El líder norcoreano, Kim Jong-un, podría celebrar la que sería su primera cumbre con el presidente ruso, Vladimir Putin, la semana próxima, si el segundo viaja al Lejano Oriente Ruso.

EFE
 |  Madrid | 15/04/2019
Vladimir Putin

Vladimir Putin / Kremlin Press CC

"Es posible que el presidente Putin haga un viaje a la región del Lejano Oriente en torno al 24 de abril. Existe una posibilidad razonablemente alta de que se celebre una cumbre entre Rusia y Corea del Norte hacia esas fechas", explicó a Yonhap una fuente que pidió permanecer en el anonimato.

La citada fuente añadió que se prevé que Putin se desplace al Lejano Oriente Ruso, región colindante con el territorio norcoreano, antes o después de asistir al foro sobre la Nueva Ruta de la Seda china que se celebrará en Pekín los días 26 y 27 de abril.

En las últimas semanas ha crecido la expectación de cara a que ambos líderes celebren la que sería su primera cumbre ante los viajes recíprocos de altos funcionarios de uno y otro lado tras el fracaso de la cumbre en Hanói sobre desnuclearización entre Corea del Norte y Estados Unidos.

El considerado jefe de Gabinete de Kim Jong-un y encargado de la logística para sus viajes al extranjero, Kim Chang-son, viajó a Moscú y a la ciudad costera oriental rusa de Vladivostok (firme candidata para acoger la cumbre Kim-Putin) entre el 19 y el 25 de marzo.

A su vez, el ministro del Interior ruso, Vladimir Kolokoltsev, visitó Pionyang hace apenas dos semanas.

Una reunión entre ambos líderes podría suponer un paso adelante de Rusia en el actual acercamiento de Pionyang con la comunidad internacional y tener su peso en las conversaciones entre Corea del Norte y EE.UU. para desnuclearizar al régimen de Kim.

El desacuerdo en Hanói giró en torno al número de activos armamentísticos norcoreanos a desmantelar y al volumen de sanciones que Estados Unidos aliviaría a modo de "medida correspondiente".

Washington, que abogó por que el Norte desmantele sus misiles y armas químicas y biológicas (además del armamento nuclear) antes de darle concesiones, consideró insuficiente lo ofrecido por Pionyang, que pidió el levantamiento de buena parte de las sanciones a cambio de inutilizar su centro de investigación nuclear de Yongbyon.