La defensa utilizó como argumento que era demasiado fea para que fuera verosímil su agresión. Los médicos dijeron que la víctima tenía heridas consistentes con una agresión sexual y restos de benzodiacepinas en sangre, la droga comúnmente utilizada por violadores para dejar inconsciente a las víctimas.
El caso va a ser revisado por un tribunal de Perugia y ha desatado una ola de indignación entre la población, que han salido a las calles para protestar por la absolución.
