La implicación directa de Feijóo en la negociación con Vox en Extremadura, el cuarto aniversario de la guerra en Ucrania con las negociaciones encalladas y la desclasificación de los documentos del 23F junto al debate sobre la publicidad instituciona, así resume Carlos Alsina así las principales claves del día:
Feijóo asume la negociación en Extremadura
Lo primero es el paso que da Feijóo para negociar con Vox la investidura de Guardiola después de la conversación de una hora que el domingo mantuvo con Abascal, según él mismo reconoció en La Brújula con Latorre. A una semana de que comience el debate en la Asamblea extremeña, la dirección nacional del PP escucha a quienes dentro del partido reclamaban que Madrid se implicara para convencer a Vox, pese a la libertad que Feijóo siempre ha defendido para sus cargos autonómicos.
Es el acuerdo en Extremadura el que preocupa, por mucho que en Génova hayan elaborado un documento marco de negociación válido también para Aragón y otras comunidades. “Documento marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables a la España autonómica” es el nombre elegido para los diez puntos que servirán de base.
Incluye el compromiso de aprobar presupuestos cada año; que se pueda ir más allá del PP pero sin contradicciones; respeto a la separación de poderes, a las competencias autonómicas y a la unidad de España. El mayor gesto a Vox es el rechazo a las políticas climáticas que, según el PP, destruyen empleo, encarecen la energía o expulsan industria. Sostuvo Feijóo que el 5% de la población no puede luchar contra toda la contaminación del planeta.
Más allá de generalidades, la novedad es que será él —o en quien delegue, con Tellado calentando— quien lleve el peso de la negociación. No Guardiola, que queda tocada en imagen como incapaz de cerrar por sí sola un acuerdo con quien será su socio cuatro años.
Cuatro años de guerra en Ucrania
Es veinticuatro de febrero, cuatro años después del inicio de la invasión rusa. Rusia avanza más lento de lo que quisiera Putin, pese a la menor ayuda estadounidense, y en Ucrania el cansancio del ejército y de la población pesa más de lo que desearía Zelenski.
El presidente ucraniano ya ha dicho que, si se logra una tregua con garantías, convocará elecciones. Pero las negociaciones de paz siguen encalladas, entre otras cosas porque Trump no tiene tanta influencia sobre el Kremlin como aseguraba. Ahora presiona a Zelenski para que negocie cuanto antes, como si alguna vez se hubiera negado a hacerlo. A lo que se niega es a claudicar.
En este aniversario, Ursula von der Leyen, Antonio Costa y otros representantes europeos volverán a subrayar en Kiev el apoyo de la Unión. Aunque esta vez con las manos vacías: Orbán bloqueó el nuevo paquete de sanciones a Rusia y el préstamo de 90.000 millones a Ucrania. En paralelo, en Bruselas también se abordó la política arancelaria de Trump tras el varapalo del Supremo estadounidense.
23F y publicidad institucional
Cuarenta y cinco años después, el Consejo de Ministros desclasificará los documentos del 23F. Que llega tarde lo demuestra que incluso los socios del Gobierno, también Sumar, consideran que se queda corto y reclaman impulsar la ley de información clasificada, aún varada en el Congreso.
La oposición va más allá: el PP lo interpreta como una cortina de humo ante la debilidad del Ejecutivo. Si ese era el objetivo, la reacción de sus propios socios indica que no le ha salido del todo bien. El otro gran asunto que el Gobierno prevé aprobar es el anteproyecto sobre publicidad institucional para limitar la financiación a determinados medios al 35%. Por qué ese porcentaje y no otro lo explicará el ministro Óscar López.

