La tensión institucional entre el Gobierno central y la Cámara Alta ha alcanzado un nuevo pico tras la incomparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la comisión extraordinaria del Senado convocada para abordar la reciente crisis migratoria de Ceuta. La sesión, impulsada por el Partido Popular (que cuenta con mayoría absoluta en el Senado) y marcada por la ausencia paralela de los senadores del PSOE, ha arrancado con la denuncia explícita de la "silla vacía" del titular de Interior.
Desde el PP han calificado esta ausencia como un gesto "injustificable", una "falta de respeto" al Parlamento y un abierto "acto de desobediencia".
El presidente de la comisión, el senador popular Fernando Martínez-Maíllo, ha advertido que la mesa del Senado adoptará todas las decisiones políticas y legales necesarias para que la plantada del ministro no quede impune. La comparecencia tenía como fin fiscalizar la gestión de Interior ante el episodio del pasado 30 de julio, en el que más de 70.000 personas entraron de forma irregular a Ceuta, donde aún permanecen entre 8.000 y 11.000 migrantes.
Frente a la justificación del Gobierno de que no había tiempo material y de que los ministros responderán a finales de agosto en el Congreso, Martínez-Maíllo ha recordado que el control parlamentario ampara a ambas cámaras por igual en la Constitución, subrayando que un ministro no puede elegir a la carta a qué cámara acude.
Duras críticas de la oposición y el resto de los grupos
Ante la falta de comparecientes que impidió formular el turno de preguntas de la comisión, la sesión derivó en un turno de intervenciones donde el resto de las fuerzas políticas mostraron su rechazo a la actitud del Ejecutivo. El senador de Vox, Ángel Pelayo Gordillo, ha anunciado que su formación solicitará la reprobación política de Grande-Marlaska para poner freno a lo que considera un desprecio continuado hacia la ciudadanía y las instituciones.
Por su parte, el senador de Junts, Eduard Pujol, ha recalcado que dar explicaciones es una obligación elemental de cualquier gobernante, ironizando sobre si la falta de previsión en la frontera obedeció a que los servicios de inteligencia estaban distraídos vigilando a políticos catalanes.
Pese al plantón del titular de Interior, la Cámara Alta ha decidido mantener el calendario de citaciones previsto para los próximos días, llamando a comparecer al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el 17 de agosto, y a la ministra de Defensa, Margarita Robles, el 18 de agosto.

