La investigación sobre los supuestos intentos de intimidación a la jueza Beatriz Biedma ha irrumpido con fuerza en la tertulia de Más de Uno. El caso, relacionado con las actuaciones atribuidas al entorno de Leire Díez, ha llevado a los tertulianos a poner el foco en una cuestión que va más allá de una posible trama de corrupción: el eventual uso de contactos externos para condicionar o interferir en una investigación judicial.
Ketty Garat ha considerado que, de confirmarse los hechos que se investigan, estaríamos ante uno de los asuntos de mayor gravedad entre los que afectan al PSOE y al Gobierno.
La intervención de Garat llegó después de que Rafa Latorre destacara la relevancia de que la jueza Biedma haya sido admitida como perjudicada en la causa. Latorre puso el foco en la denuncia sobre los supuestos contactos con clanes vinculados al narcotráfico para tratar de amedrentar a la magistrada. Antes de dar paso a Garat, Rubén Amón ironizó sobre la dimensión de la historia al hablar de "la decencia de los clanes a no querer involucrarse en la trama".
"Esta causa es casi la causa más grave"
La periodista elevó el tono al comparar este procedimiento con otras investigaciones que afectan al entorno del Ejecutivo. "Yo creo que esta causa es casi la causa más grave de las que se juzgan que afectan al Partido Socialista y al Gobierno", afirmó.
Garat diferenció el caso de las investigaciones centradas en presuntas tramas de corrupción económica. "Todas las demás son tramas de corrupción", señaló, antes de referirse a las pesquisas relacionadas con el petróleo y los hidrocarburos. A su juicio, el caso de Biedma introduce un elemento distinto: la posible utilización de estructuras vinculadas a organizaciones mafiosas para interferir en el funcionamiento de la Justicia.
"Esto es diferente", insistió la periodista. En su análisis, lo que se estaría investigando es la posible "utilización de las instituciones y de los partidos que sustentan al Gobierno para atacar a las instituciones del Estado, para desestabilizar las causas judiciales".
Se trata, en todo caso, de una acusación que forma parte de una investigación judicial todavía abierta. La jueza Biedma denunció supuestos contactos del entorno de la trama de Leire Díez con personas vinculadas al narcotráfico que, según su versión, podrían haber tenido como objetivo actuar contra ella. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha admitido a la magistrada como perjudicada en la causa.
El mensaje que no necesita una amenaza explícita
Durante la tertulia, Rafa Latorre había planteado precisamente cómo podría ejercerse una presión sobre una jueza sin necesidad de formular una amenaza directa. "Basta con acercarse a ella y hacerle saber que sabes quién es", apuntó el periodista.
Latorre puso como ejemplo el tipo de mensajes indirectos que podrían servir para intimidar a una persona: "Oye, pues es una familia muy encantadora y tal". Una fórmula que, según explicó, podría utilizarse para hacer llegar a la destinataria el mensaje de que alguien conoce sus circunstancias personales.
"Estas cosas que saben que es para que llegue el mensaje. A mí esto me parece algo aterrador", afirmó Latorre.
La cuestión adquiere especial relevancia porque la persona señalada como objetivo sería una jueza que estaba instruyendo una causa judicial de notable trascendencia política. Precisamente por ello, la investigación deberá determinar qué contactos se produjeron realmente, quién los promovió y con qué finalidad.
"Esto es lo que realmente ha hecho caerse del guindo a la Justicia"
Garat considera que la dimensión de este episodio puede explicar el cambio de actitud de la Justicia ante las distintas investigaciones que afectan al Gobierno y al PSOE.
"Yo creo que esto es lo que realmente ha hecho caerse del guindo a la Justicia", sostuvo. En su opinión, los tribunales estarían tomando conciencia de "la magnitud de la corrupción que cerca este Gobierno" y actuando en consecuencia.
Esta afirmación forma parte del análisis de la periodista y no constituye una conclusión judicial. Las investigaciones continúan abiertas y deberán determinar si existió una estrategia coordinada para interferir en procedimientos judiciales y, en ese caso, quién participó en ella.
Garat también puso el foco en la decisión del juez Pedraz de dar prioridad a determinadas líneas de investigación. Mencionó las pesquisas relacionadas con los hidrocarburos y las vinculadas a Leire Díez y la SEPI, y sostuvo que estas últimas tendrían una especial gravedad por su posible relación con actuaciones dirigidas contra investigaciones judiciales.
La pregunta clave: quién daba las instrucciones
La intervención de Garat terminó apuntando hacia una de las principales incógnitas de la investigación: quién estaba detrás de las actuaciones y quién habría impartido las instrucciones.
"Llegaremos al final de quienes daban las instrucciones y quiénes se las daban", afirmó la periodista, antes de referirse a Leire Díez y a Santos Cerdán.
Precisamente determinar esa eventual cadena de instrucciones será una de las cuestiones centrales para esclarecer los hechos. Por ahora, la investigación deberá establecer qué actuaciones se produjeron, quién las impulsó y cuál era su objetivo.

