"¿Dónde está el lawfare?", así de tajante arrancaba su intervención el escritor Juan Soto Ivars en el programa Por fin de Onda Cero tras conocerse la histórica sentencia de la Audiencia de Badajoz que condena a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación por prevaricación administrativa al aceptar un cargo público de manera ilegal.
Para el colaborador de Por fin, esta resolución judicial por unanimidad refrenda la impecable labor de la jueza de instrucción Beatriz Biedma frente a la campaña de descrédito sufrida: "Lo que ha tenido que aguantar la jueza ahora se ve refrendado por una instancia superior".
Sin embargo, el escritor lamenta la reacción de los medios públicos: "he esperado esta noticia sintonizando la televisión que pagamos entre todos para ver cómo lo contaban, y sus 377 páginas de sentencia se han traducido en diez segundos de acusaciones de lawfare y persecución a la familia del presidente", criticaba.
La cronología de un "enchufismo" evidente
Soto Ivars ha recordado que en 2016, coincidiendo con la etapa de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, se convocó una plaza en los conservatorios de Badajoz que ya estaba adjudicada de antemano: "antes de publicarse las bases, los funcionarios ya se enviaban mensajes diciendo "esta plaza es para el hermanísimo", y David Sánchez ya estaba buscando piso allí", relata.
Un proceso de selección que, según indica, careció de cualquier criterio profesional: "En la entrevista de selección final no participó nadie que supiera de música; eran todos cargos del Partido Socialista".
Además, Soto Ivars detalla la insólita sincronización del puesto con la vida orgánica del PSOE: "La plaza se congela cuando Pedro Sánchez deja la secretaría general tras la crisis del partido, y se le adjudica a su hermano solo once días después de que este gane las primarias y recupere el liderazgo".
Una vez contratado como coordinador de conservatorios, la situación no mejoró. "Se le pone una oficina pequeña, se queja, y tiran parte de la biblioteca de uno de los centros para hacerle un despacho más grande. Luego, como nota las miradas de los compañeros, deja de ir a trabajar y se marcha a una tetería", explica el colaborador.
"Finalmente, le amplían el sueldo y el presupuesto al nombrarlo director de artes escénicas, y a partir de ahí, David Sánchez no vuelve a aparecer por su puesto. Esto son hechos", señalaba.
El intento de blindaje y el ataque al control judicial
El análisis de Soto Ivars no se ha detenido en el hermano del presidente, sino que ha apuntado directamente a Miguel Ángel Gallardo, el entonces presidente de la Diputación de Badajoz condenado a 18 años de inhabilitación. "Gallardo es el que convoca la plaza, el que la congela cuando Pedro Sánchez cae y el que la reactiva cuando vuelve a mandar. Y cuando ve que la justicia va a ir a por él, intenta aforarse de manera desesperada moviendo a tres personas de la lista electoral de su partido para blindarse. Le pillan, va a juicio y acaba condenado", sentencia.
