Emiliano García-Page atiende a Rafa Latorre en Más de Uno y aborda la situación política nacional desde varios frentes: los decretos de vivienda, la dependencia parlamentaria de Junts, la situación de Ceuta, la convocatoria de elecciones, su posible candidatura a las próximas autonómicas y el libro que prepara sobre los populismos y el frentismo.
El presidente de Castilla-La Mancha centra buena parte de su intervención en la vivienda y advierte de que el problema no se resuelve únicamente con medidas sobre el mercado existente, sino con un aumento de la construcción de viviendas. También cuestiona algunos aspectos jurídicos de los decretos y alerta de los efectos que pueden tener sobre pequeños propietarios.
García-Page cuestiona la dependencia de Junts
Rafa Latorre comienza preguntando a García-Page por los decretos de vivienda y por la dependencia del Gobierno de Junts para sacarlos adelante. El presidente castellano-manchego mantiene su crítica a que la gobernación de España dependa de fuerzas independentistas y establece una diferencia con Esquerra.
"Poner en manos la Gobernación de España de quienes odian a España y quieren destrozarla es un contrasentido", afirma García-Page.
El presidente de Castilla-La Mancha también critica la evolución de Junts y considera que el partido presenta posiciones cada vez más xenófobas. García-Page señala además el contenido del acuerdo de investidura y sostiene que ese pacto plantea una interpretación que invierte los papeles entre quienes cometieron delitos y quienes sufrieron sus consecuencias.
"El contrato de investidura convierte ni más ni menos que a delincuentes en víctimas y a España en su conjunto, como un régimen opresor", señala.
El decreto de vivienda: "Un torniquete"
Sobre las medidas de vivienda, García-Page parte de una premisa: el problema ya existe antes del caso que provoca la actual presión política. Por eso considera que los decretos no responden a una estrategia estructural de vivienda.
"El problema de la vivienda era exactamente el mismo antes de que estallara el caso de Mari Carmen", sostiene.
El presidente regional califica la legislación como una respuesta de urgencia y utiliza la imagen del torniquete para explicar su interpretación. A su juicio, el Gobierno intenta contener una situación de presión social y política, pero sin resolver las causas del problema.
"Se está intentando, a modo de torniquete, frenar una ebullición social que ha surgido y punto", afirma.
García-Page va más allá y vincula la tramitación de estas medidas con la situación electoral del Gobierno.
"Realmente lo que hay detrás es una competencia electoral. Para no engañarnos", sostiene.
Por eso concluye que los decretos no constituyen una estrategia de vivienda, sino una respuesta de emergencia ante la presión política.
"No es, por tanto, una estrategia de vivienda. Es simple y llanamente un torniquete para parar la hemorragia que le ha surgido al Gobierno con ocasión de la vivienda", asegura.
García-Page alerta de los efectos jurídicos de los decretos
El presidente de Castilla-La Mancha también pone el foco en la forma en la que se elaboran las medidas. Como abogado, explica que analiza los decretos junto a los técnicos de la Administración regional y apunta a posibles contradicciones jurídicas.
"El hecho de que incluso se aprobaran sin redactar y cosas parecidas es en parte para estar preocupado, porque hay que estudiarlo muy en detalle", afirma.
García-Page señala que algunos puntos pueden entrar en contradicción y advierte especialmente sobre la entrada en vigor de determinadas medidas. A su juicio, incluso un periodo breve puede generar derechos adquiridos con consecuencias para los ciudadanos.
"Hay puntos que se contradicen y hay cosas que pueden ser, en términos jurídicos preocupantes", sostiene.
El presidente regional pone además el foco en los pequeños propietarios. Aunque expresa su rechazo a la especulación inmobiliaria, considera que las medidas también afectan a particulares que poseen viviendas y que quieren transmitirlas a sus hijos.
"Es que hay una multiplicidad inmensa de casos en España de pequeños propietarios, de padres que quieren dejarle a sus hijos las casas y a lo mejor ni siquiera van a poder", explica.
García-Page considera que no se ha calculado suficientemente el impacto social de las medidas.
"No han hecho ni la cuenta. Ya no digo políticamente, no han hecho cuentas socialmente", afirma.
"Llevamos una generación sin hacer vivienda"
Para García-Page, el problema fundamental está en la falta de una estrategia sostenida de construcción de vivienda. El presidente castellano-manchego considera que España acumula un déficit importante porque durante una generación no se construye al ritmo que exige el crecimiento del número de hogares.
"Llevamos una generación sin hacer vivienda y una generación en donde se ha incrementado y mucho el número de hogares"
García-Page atribuye parte de esta situación al impacto de la burbuja inmobiliaria y a la crisis de 2007. Según explica, aquella crisis provoca una estigmatización de la construcción y del urbanismo.
"Se ha estigmatizado. Parece que todo el mundo que hace viviendas es un corrupto, que los políticos que hablan de urbanismo somos todos unos golfos", afirma.
El resultado, según su análisis, es un mercado demasiado pequeño sobre el que se concentra toda la presión.
"Una generación sin hacer viviendas nos lleva a estar peleándonos por un rinconcito del mercado de la vivienda, es decir, pelearnos por cómo se distribuye el mercado existente cuando el existente es muy pequeño", sostiene.
García-Page: "Lo que está muerto es el mercado de la vivienda"
Durante la entrevista, Rafa Latorre plantea también el debate sobre los fondos de inversión y los denominados fondos buitre. García-Page utiliza una metáfora para explicar su posición y sitúa el problema principal en la falta de oferta.
"Buitre es un animal carroñero que acude a algo muerto y lo que está muerto es el mercado de la vivienda", afirma.
El presidente regional sostiene que un mercado de vivienda con suficiente oferta y competencia modifica el escenario. "No habría fondos buitres sobre la vivienda" si el mercado fuera dinámico y tuviera suficientes viviendas, explica.
García-Page también señala la importancia de la ley del suelo y sitúa el coste del suelo en torno al 40% o 50% del gasto asociado a la vivienda.
"La ley del suelo está parada cuando es clave", asegura.
Su diagnóstico sobre la legislatura es especialmente crítico y considera que las contradicciones políticas dificultan la resolución de los problemas.
"Esta es una legislatura laberíntica en la que casi, casi para casi arreglar un problema estás creando otro", resume.
El problema del suelo no es solo la falta de terreno
Rafa Latorre plantea después la situación específica de Castilla-La Mancha y pregunta por el principal problema relacionado con el suelo. García-Page diferencia entre disponer de terreno y tenerlo clasificado para construir.
"Una cosa es que haya tierra y otra cosa es que esté clasificada", explica.
El presidente regional asegura que Castilla-La Mancha facilita la construcción en buena parte del suelo disponible, pero señala otros obstáculos, entre ellos la falta de conexiones eléctricas.
"Muchos de los suelos que están planificados en España y donde se podría construir [...] es que encima no tienen posibilidad de enganche a la luz", afirma.
García-Page relaciona esta situación con un problema más amplio de infraestructuras. A su juicio, España crece económicamente y en población, pero mantiene unas infraestructuras que corresponden a otra etapa del país.
"España está viviendo un éxito desde hace 30 años de crecimiento y nos hemos quedado básicamente con la estructura y las infraestructuras de los años que se parieron en los años 80", señala.
Seseña y la llegada de población desde Madrid
La conversación lleva a García-Page a analizar el caso de las grandes promociones inmobiliarias de Castilla-La Mancha, como las de Seseña. El presidente regional considera que ese tipo de macro urbanizaciones resulta impensable en la actualidad, pero apunta que aquellas promociones también ofrecen una respuesta a una parte de la demanda de vivienda.
Según explica, la diferencia de precios con Madrid convierte a determinadas localidades castellano-manchegas en una alternativa para quienes salen de la capital.
García-Page señala que Madrid expulsa población hacia Castilla-La Mancha y destaca especialmente zonas como el norte de Toledo, La Sagra o el Corredor del Henares.
La consecuencia, según explica, se aprecia también en servicios públicos como colegios y centros de salud. Castilla-La Mancha recibe así una parte de su crecimiento demográfico por movimientos internos de población.
"Una parte de lo que está creciendo en población en Castilla-La Mancha no es por emigración exterior, es por desplazamientos interiores del país", afirma.
García-Page, sobre Ceuta: "Es de las cosas más explícitas y de aquellas incluso que están ocultas"
Rafa Latorre aborda después la situación de Ceuta. García-Page reconoce que sigue con preocupación los acontecimientos y considera que la situación refleja problemas acumulados durante los últimos años.
"No hay día que no piense a conciencia en lo que está pasando", asegura.
El presidente castellano-manchego considera que existe un intento de normalizar una situación que, a su juicio, mantiene una enorme gravedad. También expresa su preocupación por el impacto sobre los habitantes de Ceuta.
"Es, digamos, la expresión de la síntesis de muchos de los desastres de todos los últimos años", afirma.
García-Page defiende además que España mantenga una buena relación con Marruecos, aunque reclama atención sobre la situación de la frontera.
"España tiene que tener una relación de la mejor relación posible siempre con Marruecos", sostiene.
En su análisis, recuerda además que muchas personas mueren durante los episodios relacionados con la frontera y lamenta que el debate público no preste suficiente atención a esas víctimas.
"Ha muerto mucha gente y nadie habla de los muertos", afirma.
También destaca el impacto que la situación tiene sobre la población de Ceuta y sostiene que sus habitantes sufren una alteración profunda de su vida cotidiana.
García-Page también advierte de las consecuencias políticas de la situación migratoria. Considera que la reacción ante la inmigración no se limita a un único espacio ideológico y pide que no se interprete de forma lineal.
"Que no se equivoquen, Rafa, que no se equivoquen", insiste.
El presidente castellano-manchego sostiene que existen sectores amplios de la izquierda que reaccionan ante la inmigración y considera que esta realidad puede tener consecuencias electorales.
García-Page cree que las elecciones generales son antes
Rafa Latorre pregunta a García-Page por la posibilidad de que las elecciones generales se celebren antes de las autonómicas. El presidente castellano-manchego considera que los comicios generales son antes, aunque sostiene que el Gobierno evita fijar una fecha.
"Yo creo que van a ser antes", afirma.
García-Page interpreta la ausencia de una fecha como una forma de evitar asumir directamente el coste político de la situación.
"Lo cierto y verdad es que se va agotando el tiempo", señala.
A su juicio, España puede interpretar esa estrategia como una forma de esconderse detrás de otros dirigentes y esperar que sean ellos quienes asuman el desgaste.
"Yo creo que toda España tendría muy claro que es un acto de escondite, de esconderse detrás de los demás", sostiene.
Sobre su candidatura: "Desde la última vez no ha cambiado nada"
Rafa Latorre vuelve a preguntar a García-Page si se presenta como candidato a las próximas elecciones autonómicas. El presidente de Castilla-La Mancha responde que su posición no cambia.
"Desde la última vez no ha cambiado nada", afirma.
García-Page explica que todavía dispone de tiempo para tomar la decisión y vincula la candidatura al respaldo social que recibe.
"Si le dijera que depende del nivel de cariño y de ilusión de la gente", señala.
Por ahora, el presidente regional deja la cuestión para más adelante.
El libro de García-Page: 'Luces de emergencia contra los populismos y el frentismo'
La entrevista también aborda el libro que García-Page prepara. El presidente castellano-manchego explica que recibe numerosas propuestas para escribir y que su carácter pudoroso le lleva a posponerlas, pero finalmente decide recoger por escrito parte de sus reflexiones políticas.
El libro se titula Luces de emergencia contra los populismos y el frentismo y reúne reflexiones sobre la actualidad política, el PSOE y las propias experiencias de García-Page.
"Están pasando tantas cosas y estoy expresando tantas opiniones que finalmente es como sería como un poco derroche no intentar poner una parte de todo lo que pienso en términos políticos", explica.
El presidente regional asegura que el libro incorpora datos concretos e información novedosa y dedica especial atención a episodios relacionados con Cataluña y con el PSOE.
Entre ellos destaca el 1 de octubre y establece una relación entre distintos acontecimientos políticos asociados a esa fecha.
"El 1 de octubre casi habría que suprimirlo del calendario", afirma.
García-Page distingue entre el PSOE y su dirección
Rafa Latorre pregunta a García-Page por las palabras de Alfonso Guerra, quien expresa dudas sobre que el PSOE actual vote la Constitución. García-Page establece una distinción entre el partido y su actual dirección.
"Yo distingo el PSOE de la dirección", responde.
El presidente castellano-manchego considera que el PSOE tiene una trayectoria que supera a su dirección actual y sostiene que existen comentarios de dirigentes socialistas que chocan con la Constitución.
"Yo creo que hay suficientes comentarios entre muchos dirigentes actuales del PSOE contra la Constitución", afirma.
García-Page recuerda además que años atrás ya defiende que el PSOE no puede situarse en la periferia de la Constitución. Ahora considera que la situación resulta todavía más preocupante.
"Yo dije hace años que no podía estar en el extrarradio, en la periferia de la Constitución", recuerda.
Y añade: "Hoy ya no se está discutiendo si estamos en la periferia, dentro de la Constitución, pero estamos con un pie fuera de los límites".
El presidente de Castilla-La Mancha considera que existen gestos, comentarios y actitudes que chocan con la Constitución y compara la situación actual con la actitud de la clase política durante la Transición.
García-Page destaca entonces el papel que desempeñan dirigentes de distintas sensibilidades durante aquel periodo y pone como ejemplo a Santiago Carrillo y su aceptación de la Constitución y de la monarquía parlamentaria.
"Bueno, ese esfuerzo de consenso nacional en positivo, de mirarse bien unos españoles con otros y hacer lo contrario de nuestra historia", señala.
Su conclusión sobre la clase política actual resulta tajante: "Eso hoy con los dirigentes políticos actuales. Y le voy a decir no solo del PSOE, del conjunto de la clase política, hoy sería imposible ponernos de acuerdo".

