Este jueves hemos puesto el calendario a cero para estrenar un nuevo año que, al igual que el 2025, estará marcado por la actualidad judicial y política. Si la creciente presión de los casos judiciales que salpican al Gobierno de Pedro Sánchez protagonizó el año pasado, 2026 promete ser aún más decisivo.
Una agenda judicial espinosa para el PSOE
En 2026, varios de los casos más mediáticos que han estado dominando los titulares en los últimos años llegarán a su fin, con juicios de alto perfil que prometen acaparar la atención pública.
El 'caso Koldo' o 'caso mascarillas' es uno de los más esperados. El juicio contra José Luis Ábalos, exministro de Transportes, y su círculo cercano, incluidos Koldo García y Víctor de Aldama, comenzará a principios de año. Este caso se refiere a presuntas irregularidades en los contratos de material sanitario durante la pandemia.
Ábalos y Koldo García se enfrentan a peticiones de penas superiores a 20 años por delitos de tráfico de influencias, cohecho y malversación de fondos públicos. En noviembre de 2025, el Tribunal Supremo acordó el ingreso en prisión de ambos acusados por riesgo de fuga, lo que ha incrementado la expectación en torno a este juicio.
El 'caso Begoña Gómez', relacionado con la esposa del presidente del Gobierno, también continuará este año. Después de que el juez Juan Carlos Peinado propusiera juzgarla por jurado popular, la instrucción sigue abierta. Se espera que las pesquisas, centradas en presuntos delitos de malversación, terminen de esclarecerse en los primeros meses de 2026, con un posible juicio más adelante.
El 'caso David Sánchez', el hermano de Pedro Sánchez, tendrá una fecha marcada en el calendario judicial para el 28 de mayo de 2026. El juicio se extenderá hasta principios de junio y afectará a varios funcionarios de la Diputación de Badajoz, acusados de prevaricación administrativa y tráfico de influencias.
Escenario legal complicado también para el PP
El PP no está exento de problemas judiciales. El Juzgado de Catarroja sigue investigando la gestión del Gobierno de Mazón en relación con la catástrofe de la DANA, y Alberto Núñez Feijóo comenzará el año declarando como testigo tras la publicación de sus mensajes de WhatsApp con el expresident valenciano. Además, el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, se enfrentará a un juicio por fraude fiscal y pertenencia a grupo criminal.
El 'caso Kitchen' también sigue acaparando titulares. En abril de 2026, se reanudará el juicio por la operación parapolicial que intentó espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, y sustraer documentación clave del 'caso Gürtel'. Los principales acusados, entre ellos el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez, se enfrentan a penas de hasta 15 años de prisión.
Comicios autonómicos en el horizonte
El calendario electoral de 2026 se presenta con una serie de elecciones autonómicas que definirán el rumbo político en varias comunidades clave. Las primeras elecciones se celebrarán en Aragón el 8 de febrero, seguidas de las elecciones en Castilla y León el 15 de marzo. En junio se espera la convocatoria de Andalucía, una de las regiones más determinantes en el panorama político español.
La sombra del adelanto electoral y la crisis del PSOE
El escenario político de 2026 también estará marcado por la creciente presión sobre el PSOE. La crisis interna del partido, alimentada por las acusaciones de corrupción y el auge del movimiento MeToo dentro de sus filas, está minando la confianza en el Ejecutivo. Las críticas no solo provienen de la oposición, sino también de algunos de los aliados del Gobierno, incluidos los partidos nacionalistas vascos y catalanes.
No obstante, las elecciones generales siguen siendo un tema de debate en la esfera política. A pesar de que Pedro Sánchez ha insistido en que no habrá adelanto electoral, la continua presión judicial sobre el PSOE y los escándalos de corrupción podrían forzar un cambio de estrategia. En este sentido, el presidente del PNV, Aitor Esteban, ha dejado claro que antes o después del verano de 2026, España tendrá que acudir a las urnas para elegir a su próximo presidente.

