La Guardia Civil de Cebreros, en Ávila, investiga a dos personas por un delito de maltrato animal en una explotación caprina situada en el municipio de El Tiemblo, la cual quedó cercada por el incendio desatado en Burgohondo el pasado 22 de julio.
Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Ávila han informado de que los hechos se conocieron cuando miembros de una protectora de animales de Madrid alertaron a los agentes sobre la presencia de ejemplares en mal estado, e incluso fallecidos, dentro de una finca en esta localidad avilesa.
Los voluntarios habían accedido a la explotación tras observar que los animales se encontraban rodeados por las llamas del fuego forestal. Una vez en el interior, hallaron a varios ejemplares desnutridos y diversos cadáveres.
La Guardia Civil localizó al propietario e inició la inspección de la parcela. En el lugar, los agentes detectaron numerosas e importantes irregularidades, además de confirmar la acumulación de cuerpos sin vida, una situación que "puede suponer un riesgo tanto para el bienestar animal como para la salubridad de la zona".
Los animales no contaban con alimento ni agua
Los agentes solicitaron la colaboración de los servicios veterinarios de la Junta de Castilla y León, quienes acudieron a la explotación y comprobaron que el ganado carecía por completo de comida y agua. De hecho, los únicos recursos de los que disponían habían sido aportados previamente por los propios voluntarios.
Los expertos determinaron que estas condiciones eran compatibles con un estado prolongado de inanición. Asimismo, tras el examen de los restos, concluyeron que algunos de los cadáveres llevaban incluso varios meses en la propiedad.

