El exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, renunció este miércoles a su acta de diputado por Valencia después de que se confirmase que seguiría en prisión tras rechazar el Tribunal Supremo su recurso. En un mensaje en la red social 'X', el socialista explicó que no podía "sostener" ese acta en su actual condición procesal, ya que se encuentra centrado en ejercitar "su derecho de defensa y el amparo" de su "inocencia".
La decisión ha suscitado numerosos análisis en torno al motivo de Ábalos para dejar su escaño. Sobre todo, porque esto se produce un año después de haber sido procesado por el Tribunal Supremo, un año después de que el Congreso concediera su suplicatorio y dos meses después de ingresar en prisión.
Los dos posibles motivos
Por el momento, son dos los posibles motivos que se encuentran detrás de la decisión de José Luis Ábalos.
Favor a Santos Cerdán
En su sección diaria con Jaime Cantizano en 'Por fin', el jefe de Nacional, Juan de Dios Colmenero, explica que todo puede deberse a una estrategia conjunta de defensa que Ábalos esté llevando junto a Santos Cerdán, el que fuera su sucesor al frente de la Secretaría de Organización del PSOE.
Para entender esto, hay que poner en contexto la situación. Actualmente, son dos los procedimientos que Ábalos tiene abiertos: el caso de las mascarillas y la pieza separada por las presuntas mordidas y comisiones a cambio de adjudicaciones de obra pública.
Ambos los lleva el Tribunal Supremo debido a que Ábalos se encontraba aforado por su condición de diputado. Pero, ¿qué pasa ahora con esas causas? La primera -la de las mascarillas- la mantendrá el Supremo porque ya hay apertura de juicio oral, incluso, la fecha previsible de este juicio sería a partir del mes de abril.
La segunda -la pieza separada- es la que afecta también a Santos Cerdán, ya que por ella estuvo en prisión provisional. En este caso, la causa permanecía en el Supremo por el aforamiento de Ábalos, que arrastraba con él al resto de imputados. Al dejar de estar aforado, lo previsible es que el caso pase a manos de la Audiencia Nacional.
Y, ¿qué ventajas y desventajas tiene que pase a la Audiencia Nacional? Según explica Colmenero, la ventaja para ellos es que el proceso será más lento, ya que la Audiencia Nacional tiene más volumen de casos que el Tribunal Supremo. Y la desventaja, que muchos abogados dicen que temen más a las medidas cautelares de la Audiencia Nacional que a las del Tribunal Supremo. ¿Por qué? Porque el Supremo, al ser última instancia jurisdiccional, siempre mide con mucho cuidado las medidas que pone.
Por ello, para el jefe de Nacional de Onda Cero, la motivación de Ábalos para renunciar ahora a su acta de diputado es "hacerle un favor a Santos Cerdán": "Nos lleva a la idea de que tienen una estrategia común de defensa tanto Cerdán como Ábalos, algo que se venía manejando. Están los dos juntos, han estado trabajando, estuvieron juntos durante el proceso".
Sin embargo, Rubén Amón cree que la renuncia de Ábalos beneficia a Ábalos: "Dado los plazos mucho más largos de un proceso que recomienza en la Audiencia Nacional, ¿puede ocurrir, por tanto, que Ábalos quede en libertad condicional antes de dos años o incluso menos?.
Cambio en las mayorías parlamentarias
Otro de los motivos que va cobrando cada vez más fuerza en las últimas horas es el hecho de que la renuncia a su acta de diputado es un guiño a Pedro Sánchez. Durante su monólogo, Alsina lo ha llamado "el último favor que Lancelot le hace al rey Arturo devolviéndole el sillón con el que este le pagó los servicios prestados", aportando así al grupo socialista el voto que hasta ahora tenía suspendido.
¿Y esto en qué beneficia al presidente del Gobierno? En que lo tendría más sencillo para sacar adelante determinadas iniciativas parlamentarias. Hasta ahora, para que las propuestas del Ejecutivo saliesen era necesario que Junts votase a favor de las mismas. Con la renuncia de Ábalos y con su escaño nuevamente en poder del PSOE, ahora lo único que necesita el Gobierno es que Junts se abstenga para que esas propuestas salgan adelante.
Parece baladí, pero es un movimiento de suma importancia para un Gobierno que actualmente tiene varios asuntos en ciernes: el escudo social (tumbado este martes por PP, Vox y Junts), que incluye medidas como la revalorización de las pensiones; o, incluso, la propia aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.
Por tanto, a partir de ahora las cuentas vuelven a ser más favorables para el Gobierno, ya que si PSOE y Sumar consiguen el apoyo de sus socios (ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG y Coalición Canaria), tendrían 172 diputados. Frente a ellos, los 171 de PP, Vox y UPN. Y si Junts no se une al segundo bloque y decide abstenerse, las iniciativas saldrían, aunque sería por un sólo escaño.
"¿Qué han pactado el PSOE y Ábalos para...?"
Pero, una cosa que queda en el tintero es qué saca José Luis Ábalos de todo esto. Está claro que ha podido tomar esta decisión desde hace mucho tiempo y ha preferido esperar a hacerlo ahora, cuando más beneficioso puede resultar para el Gobierno. Por tanto, el análisis político en este momento se centra en el "a cambio de qué". Como se ha preguntado Rubén Amón en 'Las siete preguntas', "¿qué han pactado el PSOE y Ábalos para...?".
