Celia Villalobos se ha mostrado sumamente crítica con la declaración efectuada por José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez. La ex política ha censurado de forma tajante que el expresidente del Ejecutivo haya señalado directamente a las tareas de gestión de su secretaria Gertrudis para desvincularse del control de los correos electrónicos o de las agendas.
Bajo ningún concepto diría que la culpa es de mi secretaria
La colaboradora de Por Fin afirma que la actitud mantenida por el exlider socialista resulta "impropia" para alguien que ha estado respaldado por un equipo de absoluta fidelidad durante más de tres décadas. "Él puso a su secretaria al pie de los caballos. Tienes la obligación de defenderla cuando hay un problema; lo que no puedes hacer es que acabe en la cárcel por hacer las cosas que tú le has pedido que haga" ha lamentado, mostrándose convencida de que la empleada actuaba por mera fe y "no tenía ni puñetera idea" de la trascendencia de sus gestiones.
Villalobos ha recordado su propia trayectoria institucional para afear la estrategia de Zapatero: "Yo he tenido secretarias de absoluta confianza y a mí no se me ocurriría jamás en la vida, si hubiera tenido un problema, decir que la culpa la tenían ellas". A su juicio, este comportamiento "destroza al señor Zapatero desde el punto de vista humano" y lanza un peligroso aviso profesional para el colectivo de secretarias en el futuro.
Críticas a la ministra Morant por sembrar teorías de la conspiración
La tertuliana ha calificado el escenario procesal de "incomprensible" y ha ironizado sobre la preparación de la defensa del expresidente, apuntando que "o es el cínico más grande el mundo, o es el más tonto". Además, considera injustificable que tras semanas de preparación con su equipo jurídico se haya limitado a reproducir los mismos argumentos vacíos que ya expuso en el Senado.
Asimismo, Villalobos ha cargado con dureza contra la ministra de Ciencia, Diana Morant, por jugar a la especulación ante los medios vinculando el caso judicial con presuntas tramas internacionales tras los choques del Gobierno con Donald Trump.
"Tú eres ministra de Ciencia, un ministerio de la realidad donde la comprobación del hecho tiene que ser clarividente", le ha recordado, alertando de que estas teorías de la conspiración calan en un sector del electorado y resultan muy dañinas para el país.
El recuerdo de la Gürtel y el desgaste de las instituciones
La exministra ha admitido haber padecido la corrupción en las filas de su propio partido, una situación que, en su día, le hizo sentir "rabia y vergüenza" contra quienes se aprovecharon de las siglas. Sin embargo, ha marcado una línea roja infranqueable en la respuesta política que está ofreciendo el actual Ejecutivo.
En esta línea, ha advertido que "lo que no puedes hacer es destruir las instituciones para intentar salvar tu voto de hoy. No puede ser que hoy no puedas confiar ni en el Poder Judicial ni en los medios".
Ha rememorado la dureza mediática que sufrió el Partido Popular durante casos como la Gürtel o el caso Camps: "Yo tuve que soportar programas de cinco horas con maniquís y trajes. Ellos han sido durísimos con nosotros, pero nosotros defendíamos los ideales sin meternos con el juez ni atacar las siglas, incluso cuando la condena provocó la moción de censura".
Por todo ello, ha exigido a los dirigentes del PSOE una defensa más sensata y ha pedido a ministras como Morant que "se callen la boca" para frenar una deriva que debilita gravemente la confianza institucional del país.
