La borrasca Therese azota Canarias con una intensidad sin precedentes, obligando al Gobierno autonómico a declarar alerta roja en Santa Cruz de Tenerife por lluvias torrenciales. Las autoridades insulares piden reducir la movilidad ante pronósticos de precipitaciones extremas que podrían superar los 60 litros por metro cuadrado en una sola hora.
Desde La Brújula, Fernando Castellano informa a Rafa Latorre en directo sobre la evolución de la borrasca Therese, que hoy ha generado una "jornada especialmente caótica" en Gran Canaria y ahora amenaza con intensidad a Tenerife. El Gobierno de Canarias ha activado la alerta roja —"peligro extraordinario"— por precipitaciones extremas que afectarán sobre todo a zonas urbanas del norte como Santa Cruz de Tenerife y Tacoronte durante la madrugada.
Alerta máxima y mensajes a la población
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha comparecido para anunciar que "el área más complicada es el norte de Tenerife" y ha pedido a la población que "reduzca la movilidad", solicitando al Gobierno autonómico un aviso general para esa zona.
La emergencia ha escalado al nivel 2, igual que esta mañana en Gran Canaria, lo que permite a los cabildos requerir la colaboración de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para las labores nocturnas y matutinas.
Castellano detalla que la borrasca, que lleva "varios días" afectando el archipiélago, ha desplazado su frente desde Gran Canaria hacia Tenerife, donde la provincia de Santa Cruz vive ahora su "nivel máximo de emergencia" con pronósticos de hasta 60 l/m² en una hora.
Impacto prolongado de una borrasca "de alto impacto"
La borrasca Therese, bautizada como de "alto impacto", arrancó a mediados de marzo y se extenderá entre seis y ocho días, con lluvias intensas, vientos huracanados y fuerte oleaje que ya han provocado inundaciones, desprendimientos y desalojos preventivos en las islas de mayor relieve.
En Gran Canaria se superaron hoy los 200 l/m² acumulados en 24 horas, mientras Tenerife permanece en alerta máxima con cota de nieve por debajo de 2.000 metros y rachas superiores a 90 km/h.
AEMET mantiene avisos rojos en las vertientes septentrionales de La Palma, Tenerife y Gran Canaria, donde las precipitaciones continuarán al menos hasta el fin de semana, afectando especialmente núcleos urbanos y zonas costeras.
