La nave Orion, la encargada de llevar a los astronautas de la misión Artemis II a la Luna, está a punto de despegar. Los preparativos del lanzamiento, que se espera a las 18:26 hora local (00:26 hora española), han comenzado mucho antes. Alrededor de las 19:00 hora local los cuatro astronautas han llegado al Centro Espacial Kennedy (Florida).
A bordo de un furgón de la NASA, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se han bajado con el característico mono naranja y han entrado al complejo para prepararse, conscientes de que son los primeros astronautas en más de 50 años que van a viajar hasta la órbita lunar, tras las misiones Apollo 11, 12, 14, 15, 16 y 17 desarrolladas entre 1969 y 1972.
Durante varias horas, los cuatro astronautas, ayudados por ingenieros de la NASA, han realizado todas las comprobaciones necesarias: escotillas, presión de los sellos... Una vez ataviados con todo el traje completo, han subido en un ascensor hasta la última planta de la nave y han ocupado sus respectivos asientos.
Ya dentro de Orion, junto con los ingenieros, han seguido comprobando todo lo necesario para que el despegue se desarrolle de manera correcta. Los cuatro tripulantes viajarán hasta la cara oculta de la Luna, a más de 400.000 kilómetros de la Tierra, la mayor distancia jamás recorrida, por lo que se ha diseñado una tecnología única con un presupuesto que ha superado los 93.000 millones de dólares.
El momento más especial antes de subir a la nave
Antes de entrar a la nave se ha vivido uno de los momentos más emotivos: cuando los astronautas han guardado los objetos que llevarán consigo durante el viaje. Reid Wiseman ha escogido sus anillos de boda como recuerdo de su mujer, que murió de cáncer. Victor Glover, por su parte, lleva una Bblia y una foto de su mujer e hijas.
En cuanto a Christina Koch, ha escogido una foto de su perro y una cámara de fotos, mientras que Jeremy Hansen lleva un amuleto indígena de un pueblo inuit. Los cuatro tripulantes van a hacer historia y son los encargados de sentar las bases para que futuras misiones como Artemis III, que se espera para 2028, puedan volver a pisar la Luna,

