Meta da un paso más en el control digital de los menores. La compañía propietaria de WhatsApp ha lanzado en España las nuevas cuentas para menores, diseñadas con control parental integrado. Un movimiento que reabre el debate en muchas familias: ¿vigilar o educar?
"Puedes controlar, pero también educar. No es incompatible", defiende Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, en Por fin. "Los niños crecen, y con ello su capacidad para ganar autonomía".
La edad mínima para usar WhatsApp se mantiene en los 13 años, aunque queda sujeta a la legislación de cada país. En España, el Gobierno ya estudia elevar ese límite hasta los 16, en respuesta a una realidad cada vez más evidente: los móviles llegan demasiado pronto.
Y es que el dato es contundente: "Hasta un 70% de los menores entre 10 y 15 años ya tiene su propio smartphone". No hablamos de usar el móvil de sus padres, sino de dispositivos propios y acceso directo al mundo digital.
Cómo activar el control parental
Ahora bien, como padres, ¿dónde puedo activar la opción? La respuesta es sencilla: "Si no aparece la opción en el móvil, hay que actualizar la aplicación". Después hay que coger el dispositivo del menor y, "al abrir el WhatsApp por primera vez, hay que seleccionar 'crear una cuenta administrada'".
Una vez que estos pasos se han hecho, hay que "verificar el número del menor y su fecha de nacimiento". Esto se vincula "con un código QR, escaneándolo con el móvil del padre o madre y, finalmente, se establece un pin de seguridad". De esta manera, "la cuenta de WhatsApp de tu hijo o hija tendría cierto control parental".
Con esta actualización, la app de Meta brinda "una supervisión amplia" a los padres. "Estas cuentas transforman WhatsApp de una herramienta de comunicación abierta a un entorno cerrado y controlado por los padres". Ellos son los que deciden "quién entra y quién sale del círculo social del menor".
El PIN parental y su importancia
Como ya hemos dicho antes, con este control parental se obtiene un PIN. Ese número hay que guardarlo como paño en oro porque el hecho de tener estos dígitos permite que los menores "no puedan modificar ninguna opción de privacidad, cambiar la foto de perfil ni añadir contactos" sin la autorización del adulto.
Este último punto es interesante, porque "si alguien no está en la agenda de contactos e intenta escribir al menor, el mensaje no llega directamente, sino que se queda en una carpeta de solicitudes que debe autorizar el tutor".
También hay control de grupos. Es decir, "el menor no puede unirse a grupos de forma autónoma". Tampoco "dispone de canales ni de estados para evitar que consuma contenidos de extraños", e incluso están desactivadas algunas funciones, como la ubicación en tiempo real o la visualización de única vez.
