Ciencia

Cómo será la futura base que se instalará en la Luna: el científico español de la NASA responsable de su diseño lo explica

Carlos García Galán ha relatado a Carlos Alsina cuáles son los planes de la agencia estatal estadounidense de cara a establecer una colonia en el satélite, el paso siguiente a la misión Artemis II que ha sobrevolado la cara oculta lunar.

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Samuel Portillo

Madrid |

El ingeniero español Carlos García Galán, responsable diseño de la futura base lunar de la NASA, ha detallado a Carlos Alsina en Más de uno cómo será esta ambiciosa infraestructura que marcará el regreso sostenido del ser humano a la Luna.

Según ha explicado, la base tendrá un perímetro de cientos de kilómetros cuadrados y estará compuesta por distintos módulos habitables distribuidos sobre la superficie, no conectados entre sí. A su alrededor se desplegarán sistemas de generación energética, como paneles solares y generadores de reactores nucleares, que garantizarán el suministro continuo en un entorno extremadamente hostil.

La instalación contará además con tecnología avanzada para la exploración: drones capaces de investigar zonas de "alto nivel de interés científico", robots presurizados tipo 'rover' y vehículos lunares no presurizados que permitirán a los astronautas desplazarse entre los distintos puntos de la base. "Es como una rampa de lanzamiento hacia otros objetivos", ha resumido el ingeniero.

Es como una rampa de lanzamiento hacia otros objetivos

Una constelación de satélites como nexo con la Tierra

El complejo estará conectado a la Tierra a través de varias "constelaciones de satélites" que orbitarán en torno a la Luna, una de ellas podría desarrollarla la Agencia Especial Europea. Según el ingeniero, cumplirán funciones de "observación, comunicaciones y navegación".

La NASA tiene planeado enviar en las primeras misiones a la superficie del satélite a dos astronautas, ampliándose posteriormente a cuatro, y en fases más avanzadas se prevé la presencia de entre cuatro y seis tripulantes en estancias de larga duración. El científico también ha añadido entre risas que no cree que pueda haber habitaciones individuales en la base y ha admitido que instalarán algún bar.

Éxito de la misión Artemis II

El diseño de esta futura colonia lunar se nutre directamente de la experiencia adquirida en misiones como Artemis II, la primera en probar la nave Orion con tripulación. García Galán ha explicado que, aunque han surgido "pequeños inconvenientes" propios de este tipo de ensayos —desde sistemas técnicos hasta aspectos cotidianos como el baño—, ninguno ha puesto en riesgo la misión.

Más allá de lo técnico, ha destacado el valor de la experiencia directa: los astronautas han podido observar fenómenos como impactos de hasta seis micrometeoritos sobre la superficie lunar o eclipses solares desde una perspectiva inédita. "Hasta que no vas, conocemos poquísimo de lo que hay allí", ha subrayado. No obstante, y pese a que sabían que se producía, la observación tan clara de impactos de asteroides ha hecho que el científico se replantee algunas cuestiones de cara al diseño del proyecto.