El Gobierno Vasco ha aprobado este martes al decreto de aprobación definitiva del Plan Territorial Parcial (PTP) del Área Funcional de Álava Central, que eleva a 500 metros la distancia mínima que las nuevas infraestructuras fotovoltaicas han de tener respecto a los núcleos urbanos o rurales --esta distancia está fijada actualmente en 300 metros-- y prevé un corredor de actividades estratégicas a través de un 'arco de innovación' entre los polígonos de Gojain, Miñano y el Aeropuerto de Foronda.
Este documento ordenará durante los próximos 16 años un ámbito territorial de más de 3.000 kilómetros cuadrados y que concentra una población superior a 334.000 habitantes, con Vitoria-Gasteiz como capital.
El área funcional incluye, además de la capital alavesa y numerosos municipios del territorio histórico, los municipios vizcaínos de Otxandio y Ubide.
Este PTP sustituye al aprobado en 2004 y se revisa ahora a la luz de las Directrices de Ordenación Territorial (DOT) de Euskadi aprobadas en 2019. Se trata del segundo plan de esta nueva generación tras el del Bilbao Metropolitano. Actualmente las diputaciones forales y el Gobierno Vasco tramitan siete PTP y tres Planes Territoriales Sectoriales (PTS), en un proceso de actualización integral del marco territorial de Euskadi.
La revisión del PTP de Álava Central ha sido fruto de un proceso prolongado iniciado en 2019, con siete años de estudios, análisis, coordinación con las administraciones públicas y contraste público. A lo largo de su tramitación se han desarrollado talleres, audiencias, exposiciones públicas, alegaciones y exposiciones itinerantes en distintos puntos de Euskadi.
El documento ha superado la correspondiente Evaluación Ambiental Estratégica y ha sido objeto de amplia divulgación pública, incorporando una visión crítica y de aprendizaje respecto a los procesos de planificación anteriores.
El consejero Denis Itxaso, que ha comparecido ante los medios de comunicación tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, ha explicado que la ordenación del territorio "no es un trámite técnico", sino "una decisión política y colectiva sobre el tipo de crecimiento, de movilidad y de calidad de vida que queremos".
El PTP es un instrumento de obligada aplicación para los planes generales municipales, que deberán adaptarse a sus determinaciones. Establece el modelo territorial estructural y fija límites claros tanto en suelo rural como urbano.
Entre sus grandes ejes destacan los referidos a infraestructura verde y red de corredores ecológicos; regulación y visibilización del hábitat rural; uso sostenible y eficiente del suelo, minimizando la antropización; gestión del paisaje mediante un catálogo de áreas de interés paisajístico; gestión sostenible de recursos: autoconsumo energético y economía circular; movilidad y logística sostenible con nodos de intermodalidad; e incorporación transversal de la perspectiva de género, euskera, cambio climático, salud e interrelación territorial.
Asimismo, el plan establece rangos cuantitativos máximos en materia residencial conforme a las DOT, limitando la expansión urbanística.
En el ámbito urbano, el plan apuesta por un modelo de densificación y compactación. Se delimitan perímetros máximos de crecimiento que los planes municipales no podrán superar, estableciendo límites objetivos a la expansión y cuantificando máximos residenciales conforme a las DOT.
Arco de innovación
En materia de actividad económica, el plan identifica actividades prioritarias y estructura el territorio productivo en torno a un eje estratégico. El documento incorpora un corredor de actividades estratégicas articulado a través de un "arco de innovación" que conecta los polígonos de Gojáin, el Parque Tecnológico de Miñano y el entorno del Aeropuerto, configurando un eje continuo para la implantación de actividades avanzadas, logísticas y de alto valor añadido.
Este arco territorial refuerza la posición de Álava Central como nodo industrial y logístico de Euskadi, apoyándose en infraestructuras existentes y orientando el crecimiento económico hacia espacios ya consolidados y bien conectados.
En su articulado, el documento regula la implantación de instalaciones energéticas. En el ámbito de Álava Central existen diversos proyectos de energía solar que se verán afectados según su grado de tramitación por el nuevo marco normativo que se establece con la aprobación del PTP.
En este sentido, se introducen exigencias de autoconsumo mediante instalaciones solares en edificios de nueva planta con superficie de más de 200 m2 en suelo no urbanizable y, paralelamente, se delimitan zonas de localización preferente para instalaciones fotovoltaicas de carácter territorial -no vinculadas al autoconsumo-, configuradas como actuaciones directas y sometidas a criterios restrictivos.
De esa forma, se indica que estas infraestructuras no pueden afectar a monte público, ni a zonas de especial protección, ni a suelos de alto valor agrícola, lo que acota de forma significativa su implantación.
Fuera de esas áreas preferentes, el PTP contempla la posibilidad de nuevas instalaciones fotovoltaicas cuando la categorización del suelo lo admita, siempre que se respeten condiciones de integración territorial, entre ellas una distancia mínima superior a 500 metros respecto de núcleos urbanos o rurales --la actual regulación establece que la distancia ha de ser de 300 metros--, además de limitaciones específicas en cuencas visuales, donde se establecen umbrales y criterios de intervención.
Itxaso ha explicado que la ampliación de la distancia mínima respecto a los núcleos urbanos o rurales no afectará a dos proyectos fotovoltaicos que ya han recibido la aprobación inicial de la Administración, aunque sí lo hará a los que se encuentran en una fase más inicial en su tramitación.
En todo caso, el PTP excluye expresamente este tipo de instalaciones en tres ámbitos: suelo no urbanizable de especial protección, pastos montanos y suelo no urbanizable de alto valor estratégico.

