Confebask, Círculo Empresarios Vascos (CEV) Asociación de Fabricantes de Máquinas-Herramienta (AFM), Asociación Empresarial (ASLE) y la Sociedad de Garantía Recíproca, Elkargi han suscrito una declaración conjunta en la que reclaman un pacto de país "para la transformación competitiva y el bienestar futuro de Euskadi".
El texto ha sido consensuado en los último meses por estas organizaciones que representan al mundo de la empresa en Euskadi y ya se había adelantado, tanto al Lehendakari, Imanol Pradales, como al Gobierno vasco, partidos y sindicatos, que se estaba trabajando en esta declaración, según han informado fuentes de los impulsores de esta iniciativa.
A partir de ahora, según han añadido, quedan a la espera de la respuesta que pueda suscitar esta reflexión para decidir los siguientes pasos en su actuación.
En el texto se subraya que Euskadi ha construido, a lo largo de las últimas décadas, "uno de los modelos económicos y sociales más sólidos de Europa" y citan su fortaleza industrial, el compromiso con la innovación, la calidad de las instituciones, el talento y la capacidad de colaboración entre diferentes agentes económicos y sociales, lo que ha hecho posible un "elevado nivel de bienestar, cohesión social y prosperidad compartida".
A su juicio, ello es el resultado de decisiones estratégicas, de una apuesta continuada por la industria y el conocimiento, y del esfuerzo de varias generaciones. Por ello, según destacan, hoy Euskadi "ocupa una posición de referencia en Europa" y llaman a "mirar más allá del corto plazo" y a "fortalecer" el país para las nuevas generaciones.
Ello requiere adoptar decisiones que permitan mantener la capacidad industrial, crear empleos de calidad, impulsar la innovación y seguir ofreciendo oportunidades a los jóvenes. En su opinión se trata de un compromiso que interpela al conjunto de la sociedad.
Tras subrayar que Euskadi progresa cuando es "capaz de unir capacidades, generar confianza, colaborar y compartir objetivos", piden renovar ese compromiso para "construir una nueva etapa de prosperidad para las nuevas generaciones".
Contexto
En la declaración, se alude a los cambios en el contexto internacional y se cita la revolución tecnológica, la inteligencia artificial, la transición energética, el reto demográfico, la competencia geopolítica, la reorganización de las cadenas de suministro y la competencia por el talento como factores que transforman profundamente la economía vasca, europea y mundial.
En su opinión, este nuevo escenario exige una "reflexión compartida y una respuesta colectiva" capaz de movilizar al conjunto de la sociedad vasca en torno "a un proyecto de futuro de largo recorrido", dado que la transformación trasciende el ámbito económico.
Por ello, ven necesario construir un "marco amplio de colaboración" que permita alinear esfuerzos, prioridades y capacidades entre instituciones, empresas, personas trabajadoras y personas socias, sistema educativo, universidades, centros tecnológicos, tercer sector y sociedad civil.
Por ello, proponen impulsar un Pacto de País para la Transformación Competitiva y el Bienestar Futuro de Euskadi, "un compromiso estable y a largo plazo que movilice a partidos políticos, instituciones, organizaciones empresariales, sindicales, personas trabajadoras y personas socias, universidades, centros tecnológicos y sociedad civil alrededor de una visión compartida de futuro y a largo plazo".
Las organizaciones firmantes señalan que se parte de una "realidad objetiva" y es que Euskadi "disfruta de un buen momento económico y social y dispone de importantes fortalezas competitivas".
Tras citar algunos de los indicadores que sitúan a Euskadi entre los territorios con "mayores niveles de bienestar, empleo, renta per cápita y cohesión social del entorno europeo" y señalar que la industria sigue siendo el "principal motor de la economía, aunque cada vez con más dificultades", aseguran que estas fortalezas conviven con una época de "profundas transformaciones y desafíos" y, si no se "toma consciencia del momento", afectarán al futuro colectivo.
Las organizaciones firmantes advierten de que Europa y Euskadi, pierden peso relativo frente a Estados Unidos y China en productividad, inversión tecnológica y generación de nuevas capacidades industriales, lo que subraya "la necesidad de reforzar la capacidad de transformación, innovación y adaptación".
"Las empresas de Euskadi y Europa compiten en numerosas ocasiones con operadores internacionales que actúan bajo marcos regulatorios, energéticos, medioambientales o comerciales diferentes, generando condiciones de competencia que no siempre son equivalentes", añaden los firmantes, que indican que la invasión de Ucrania y los conflictos geopolíticos han puesto de manifiesto la dependencia energética europea y vasca, así como el impacto de los costes energéticos.
Desafíos propios
Además, advierten de que Euskadi tiene "desafíos propios" y, si no se interviene "con el compromiso de todos", condicionarán "su progreso durante las próximas décadas".
En concreto, señalan que el envejecimiento de la población y la progresiva reducción de personas en edad de trabajar harán más compleja la disponibilidad de profesionales y plantearán "importantes desafíos para la sostenibilidad y financiación futura" del modelo de bienestar. Por ello, se refuerza la importancia de atraer, desarrollar y retener talento, algo "estratégico y urgente" para las empresas y el desarrollo económico futuro de Euskadi.
Además, aluden al reto del relevo generacional, a la necesidad de garantizar una educación que aborde estos retos, o a las dificultades de acceso a la vivienda que afecta a la atracción de profesionales de otros territorios.
También ven necesario reforzar el arraigo de los proyectos empresariales, abordar la "limitada dimensión" de una parte del tejido empresarial, impulsar la creación de nuevas empresas, afrontar el alto absentismo laboral y un marco "estable" para una "economía competitiva".
Los firmantes afirman que estos desafíos "no son lejanos" y se debe actuar "con anticipación" para reforzar la competitividad y "preservar los niveles de bienestar y cohesión social".
"La competitividad futura dependerá de nuestra capacidad para establecer prioridades compartidas y abordar de forma coordinada estos desafíos", añaden.
Tras recordar que Euskadi "ya ha demostrado que sabe afrontar grandes transformaciones" como en la reconversión industrial y la posterior reindustrialización", aseguran que, cuando existe "una visión compartida" y se coopera es posible "convertir una amenaza en una oportunidad".
Por ello, creen que la respuesta a los desafíos actuales exige un nuevo Pacto Estratégico de País de futuro, basado en la convicción de que la competitividad constituye el "principal instrumento para garantizar el bienestar presente y futuro".
A su juicio, la transformación competitiva de Euskadi requiere una "visión compartida" capaz de trascender los ciclos políticos y consolidarse como "apuesta estratégica de país".
Según añaden, un país competitivo no es únicamente aquel que compite con éxito en los mercados internacionales, sino el que "crea más oportunidades" para su ciudadanía, "arraiga e impulsa" sus empresas y organizaciones innovadoras, atrae y desarrolla talento, invierte en conocimiento, favorece el emprendimiento, genera empleo de calidad, fortalece la cohesión social y sostiene servicios públicos sólidos.
"En definitiva, un compromiso colectivo para fortalecer nuestra economía, bienestar, cohesión social y capacidad de ofrecer oportunidades a las próximas generaciones, garantizando que reciban un país más próspero", concluye la declaración.

