LA BRÚJULA DE NAVARRA

Nerea Martín: "El TDAH raramente se puede diagnosticar antes de los 6 o 7 años"

Entrevista con Nerea Martín Calvo, especialista en Pediatría, doctora en Investigación en Medicina Aplicada y profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra.

Roberto Bascoy

Pamplona |

Nerea Martín Calvo

El tiempo de exposición a pantallas y el consumo de productos ultraprocesados se asocian con una mayor presencia de síntomas relacionados con el TDAH en la infancia, según los resultados del proyecto SENDO, impulsado por la Universidad de Navarra y Fundación MAPFRE. El estudio ha seguido durante dos años a 568 niños y niñas que tenían entre cuatro y cinco años al incorporarse a la investigación. Nerea Martín Calvo, especialista en pediatría, doctora en investigación en medicina aplicada y profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra, explica que el objetivo era analizar factores modificables que puedan influir en estos síntomas. “Nos propusimos describir si factores modificables como la dieta, el tiempo de pantallas, tienen algún efecto en el TDAH porque podemos incidir ahí, corregirlo y probablemente aliviar los síntomas”, señala.

Pantallas y ultraprocesados

El estudio concluye que pasar más de una hora diaria frente a pantallas se asocia con una peor puntuación en una herramienta de cribado de posible TDAH. En quienes superan las dos horas diarias, el riesgo de obtener un resultado positivo en ese cribado se duplica. Martín Calvo subraya, no obstante, que “no significa esto que el niño tenga TDAH”. La investigación también detecta una asociación entre un consumo elevado de ultraprocesados y peores resultados en las escalas utilizadas para evaluar síntomas y salud psicoemocional y conductual. Entre las posibles explicaciones, la investigadora apunta a mecanismos como la neuroinflamación.

Recuperar hábitos tradicionales

Martín Calvo recuerda que un niño muy activo no necesariamente tiene TDAH y que el diagnóstico requiere una evaluación profesional. Para prevenir problemas relacionados con los estilos de vida, propone recuperar hábitos tradicionales: “Volver a la comida tradicional, recuperar los momentos en familia, olvidarnos de las pantallas, pasar tiempo juntos, comiendo comida de calidad”. Los investigadores destacan además el carácter longitudinal del estudio, que permite analizar la relación temporal entre los hábitos de vida y los síntomas.