Con Susana Martínez-Rodríguez

Retrato de: Dª Jamila, la cirujana judía que ejerció en la Murcia de 1371 con licencia del Concejo

Retrato de... abre temporada con la historia de la primera cirujana documentada en Murcia, declarada "hábil y suficiente" por el Concejo en 1371, en un análisis de la catedrática de Catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la UM Susana Martínez-Rodríguez.

Julián Vigara

Murcia |

Susana Martínez Rodríguez, Catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Murcia

El espacio Retrato de... abre temporada con la historia de Dª Jamila, una cirujana judía que ejerció su oficio en la Murcia del siglo XIV. Julián Vigara conversa con la catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Murcia, Susana Martínez Rodríguez, sobre uno de los testimonios más antiguos conocidos del ejercicio profesional de la cirugía por una mujer en la ciudad.

El 13 de agosto de 1371, el Concejo de Murcia concedió a Jamila licencia para ejercer como cirujana en la ciudad y en todo su término. El documento, conservado en el Archivo Municipal de Murcia, reconoce que había realizado "muchas y buenas curas del arte de cirugía" y la declara "hábil y suficiente" para continuar con su trabajo. La identifica, además, como "mujer que fuisteis de don Yuçaf, cirujano, judía". Era viuda y, probablemente, aprendió el oficio junto a su marido, siguiendo el modelo habitual de formación práctica de la época.

La autorización no surgió de la nada. Varios hombres respetados de la ciudad dieron testimonio ante el Concejo de las curas realizadas por Jamila, y con ese respaldo las autoridades le concedieron licencia y autoridad para trabajar. Prestó juramento sobre la Torá, conforme a su religión, y se comprometió a ejercer con lealtad al servicio del rey y de la población.

Murcia era entonces una ciudad de frontera, incorporada a la Corona de Castilla en el siglo XIII, en la que convivían tres comunidades religiosas, cristianos, musulmanes y judíos. El Ayuntamiento contrató durante los siglos XIV y XV a médicos y cirujanos judíos y musulmanes como Abrahim Abenbahi, Yuçaf Abenalazar, Yçag Murdur y David Damasto, este último especializado en enfermedades de los ojos. Jamila formaba parte de esa tradición sanitaria.

Aquella apertura no fue permanente. En 1411, 40 años después, la normativa municipal prohibió que judíos y musulmanes ejercieran la medicina, la cirugía o la boticaría entre cristianos. El caso de Jamila muestra que los espacios profesionales abiertos a las minorías religiosas de la época pudieron cerrarse con posterioridad.

Más de seis siglos después, la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia ha inaugurado el Centro de Habilidades Clínicas Cirujana Doña Jamila, un espacio dedicado a la formación práctica del alumnado que recupera su nombre y lo vincula con la enseñanza médica actual.