La fractura de pene existe y es una urgencia urológica que requiere atención médica inmediata. Así lo explicaron en el espacio Sexo sentido, de Más de uno Murcia, el urólogo del Hospital Morales Meseguer, Dr. Leandro Reina, el sexólogo de ISEMU, Dr. Jesús Rodríguez y la sexóloga de La Eroteca, Eva Camacho en una conversación divulgativa y rigurosa destinada a desmontar mitos y alertar a la población.
El Dr. Leandro Reina detalla que, aunque el pene no tiene huesos, sí cuenta con estructuras internas -los cuerpos cavernosos y la túnica albugínea- que pueden romperse cuando el pene en erección sufre una flexión brusca, generalmente durante una relación sexual o una masturbación intensa. El cuadro clínico suele iniciarse con dolor repentino, en algunos casos acompañado de un chasquido, pérdida inmediata de la erección y la aparición progresiva de un hematoma.
Ante estos síntomas, el especialista insistió en la necesidad de acudir de inmediato a un servicio de urgencias, ya que se trata de una patología que debe diagnosticarse en las primeras 48 horas. La evaluación se realiza mediante exploración física y ecografía peneana y, en caso de confirmarse la rotura, el tratamiento indicado es una intervención quirúrgica urgente para reparar la lesión.
El urólogo advirtió de que el retraso en el diagnóstico y el tratamiento puede tener consecuencias relevantes a medio y largo plazo. Entre las principales secuelas se encuentran la disfunción eréctil precoz y la incurvación peneana, conocida como enfermedad de Peyronie. Según explicó, si no se actúa a tiempo, la probabilidad de desarrollar disfunción eréctil en el primer año puede alcanzar hasta el 70 %.
No obstante, el pronóstico es generalmente favorable cuando la cirugía se realiza de forma temprana. Las series clínicas muestran altas tasas de recuperación tanto de la función eréctil como del eje normal del pene tras la intervención. En el último año, el Dr. Reina atendió tres casos de fractura peneana, una incidencia baja, pero suficiente para subrayar la importancia de la información y la prevención.
Desde el ámbito psicológico, el sexólogo Jesús Rodríguez puso el acento en el impacto emocional de este tipo de lesiones. La vergüenza y el desconocimiento pueden retrasar la consulta médica y, posteriormente, generar problemas de confianza, ansiedad y disfunción eréctil de origen psicológico, incluso cuando la lesión física ha sido correctamente tratada.
Los especialistas coincidieron en un mensaje final claro: no banalizar los síntomas, no aplicar remedios caseros y acudir de forma urgente al hospital ante cualquier sospecha de fractura de pene. Una atención precoz es clave para evitar secuelas y garantizar una recuperación completa.
