El pasado mes de enero, los establecimientos hoteleros de la ciudad sumaron 61.996 estancias, según datos publicados por el INE. Esta cifra supone un crecimiento del 9,72% respecto a enero del año pasado, lo que demuestra que Compostela está dando pasos hacia la desestacionalización de la demanda turística.
Se trata de un dato muy relevante, ya que se trata del segundo mejor dato de la serie histórica del INE, que arranca en 2005. El mejor dato se obtuvo en enero de 2020, justo antes del inicio de las restricciones a la movilidad provocadas por la Covid-19, cuando se registraron 62.288 estancias, apenas 300 más que este enero de 2025.
En ningún otro mes de enero de los últimos 20 años se ha conseguido alcanzar las 60.000 estancias, incluidos los Años Santos ocurridos en este periodo. Por ejemplo, en la ampliación del Año Santo que tuvo lugar en 2022, el número de estancias fue de 42.023 y en 2010 fue de 51.749.
Este crecimiento de enero se produce además después de 2024, en el que se alcanzó el máximo histórico de estancias en la ciudad, con 1.600.000, y en el que por primera vez las estancias de turistas internacionales superaron a las de los nacionales. Por tanto, puede verse como un indicio de que la demanda turística hacia Compostela comienza el año con fuerza.
Pero los datos de enero también muestran que el modelo turístico de la ciudad avanza paso a paso hacia su transformación, apoyándose tanto en la internacionalización de la demanda como en su desestacionalización.
En este sentido, cabe destacar que el crecimiento de la demanda también vino acompañado de un incremento de la tarifa en los establecimientos hoteleros de la ciudad, hasta situarse en los 61,15 euros, un 8,61% más que en enero de 2024. Este crecimiento es también una muestra de que se avanza hacia un modelo que aporte un mayor valor añadido.

