El Arzobispado de Santiago, Cáritas Diocesana de Santiago y el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) han firmado este miércoles un acuerdo de colaboración para estudiar el potencial de las aproximadamente 800 casas rectorales de la Archidiócesis de Santiago como futuros recursos residenciales destinados a personas y familias en situación de vulnerabilidad. La iniciativa busca dar una nueva vida al patrimonio eclesiástico mediante su rehabilitación y puesta al servicio de proyectos de vivienda social, alojamiento temporal e inclusión.
El convenio, suscrito por el arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto Fernández; la directora de Cáritas Diocesana de Santiago, Pilar Farjas Abadía; y el decano del COAG, Luciano G. Alfaya, establece un marco estable de cooperación para identificar los inmuebles que puedan convertirse en espacios de acogida y contribuir a mejorar el acceso a una vivienda digna.
Las cerca de 800 casas rectorales existentes en el territorio de la Archidiócesis representan una parte significativa de las aproximadamente 4.000 que se contabilizan en Galicia. A través de este acuerdo, las tres entidades analizarán qué inmuebles reúnen las condiciones necesarias para ser rehabilitados y destinados a iniciativas residenciales de carácter social, teniendo en cuenta sus características y ubicación.
Una alianza para poner el patrimonio al servicio de las personas
Durante el acto de firma, el arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto, destacó el compromiso de la Iglesia con las personas y familias que atraviesan situaciones de dificultad.
«La Iglesia quiere poner sus recursos al servicio de las personas y familias que más lo necesitan. Este convenio nos permite dar una nueva vida a inmuebles que forman parte de nuestro patrimonio para convertirlos en espacios de acogida, esperanza y acompañamiento», señaló. El arzobispo subrayó, además, que se trata de una respuesta concreta a necesidades reales, que puede contribuir a que más personas recuperen la estabilidad y la dignidad a través de un hogar.
Por su parte, Pilar Farjas incidió en que el acceso a una vivienda digna constituye un elemento fundamental para cualquier proceso de inclusión social. La directora de Cáritas Diocesana de Santiago destacó que esta alianza permitirá ampliar los recursos disponibles y ofrecer nuevas oportunidades a personas y familias con dificultades para acceder a una vivienda, reforzando la capacidad de acompañamiento y respuesta ante situaciones de vulnerabilidad.
El decano del COAG, Luciano G. Alfaya, puso en valor la dimensión social de la arquitectura y su capacidad para contribuir a afrontar el problema de la vivienda. Asimismo, destacó la importancia de recuperar y poner en valor el patrimonio construido, especialmente en el ámbito rural, mediante la colaboración técnica de los profesionales de la arquitectura.
Un plan director para identificar y recuperar inmuebles
Entre las primeras actuaciones previstas figura la elaboración de un Plan Director de Vivienda Social en Patrimonio Eclesiástico de la Archidiócesis de Santiago. Este instrumento permitirá actualizar el inventario de casas rectorales realizado conjuntamente por la Xunta de Galicia y el COAG entre 1991 y 1993, con el fin de disponer de información actualizada sobre los inmuebles y evaluar sus posibilidades de recuperación y uso social.
El acuerdo contempla también la colaboración de las tres entidades en la búsqueda y captación de financiación para hacer viables las actuaciones de rehabilitación y acondicionamiento de los edificios seleccionados.
De este modo, la iniciativa pretende unir la función social del patrimonio eclesiástico, la experiencia de acompañamiento de Cáritas y el conocimiento técnico del COAG para ofrecer respuestas concretas a uno de los principales desafíos sociales de Galicia: el acceso a una vivienda digna.
La experiencia de Cáritas en el alojamiento social
El proyecto parte de la experiencia acumulada por Cáritas Diocesana de Santiago en la gestión de recursos residenciales para personas en situación de vulnerabilidad. Actualmente, la entidad dispone de una red de 40 viviendas destinadas a fines sociales, con aproximadamente 240 plazas de alojamiento, distribuidas en distintos municipios de Galicia.
Esta trayectoria constituye una base para impulsar nuevas iniciativas de alojamiento y ampliar las oportunidades de acceso a una vivienda para quienes más lo necesitan. Con el análisis de las 800 casas rectorales, el Arzobispado de Santiago y sus entidades colaboradoras abren una nueva vía para estudiar cómo el patrimonio de la Iglesia puede contribuir a la inclusión social y a la recuperación del territorio rural.

