Investigación Villa de Pitanxo

Tripulantes del 'Playa Menduiña Dos' ratifican su declaración en la Audiencia Nacional

Trece tripulantes del Playa Menduiña Dos, en la Audiencia Nacional, ratificaron la declaración realizada ante la Guardia Civil cuando se produjo el atraque de este pesquero en el puerto de Cangas, después de prestar auxilio en el naufragio del Villa de Pitanxo.

Redacción

Pontevedra | 30.11.2022 14:32

Ante el juez Ismael Moreno, titular del juzgado de Instrucción 2 de la Audiencia Nacional, los marineros volvieron asegurar que el patrón del barco, Juan Padín, había cambiado varias veces de versión sobre lo sucedido. Además, que él y su sobrino intentaron coaccionar al tercer superviviente, al tripulante ghanés del Villa de Pitanxo, Samuel Kewsi, con la finalidad de fabricar un mismo relato sobre lo ocurrido.

El abogado de parte de las familias de los fallecidos en el naufragio, Manuel Lampón, ha explicado que parte de los marineros del Playa Menduiña Dos escucharon cómo el propio patrón del Pitanxo y su sobrino, Eduardo Rial, amenazaron al marinero Samuel Kwesi para que ofreciese una versión manipulada de los hechos. "Le advirtieron a Samuel. Le dijeron que cuidado con lo que decía y hablaba. En una reunión previa se habrían dado indicaciones de lo que tenían que decir", ha explicado el letrado, que ha dado detalles sobre la declaración de los marineros ante el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2.

También, sigue cobrando peso que el barco embarro porque el capitán no dio la orden de arriar los cables de la red de pesca, un facto clave para que el pesquero escorase y acabase hundiéndose. Sobre la teoría del mal tiempo, según los tripulantes del Playa Menduiña Dos, cuando llegaron a la zona las condiciones no eran tan malas como en el momento del naufragio. Sin embargo, parte de los testigos han detallado que, unas horas antes, cuando se produjo el naufragio, el tiempo era suficientemente malo como para que el Pitanxo no hubiese podido trabajar. En concreto, el buque tuvo que enfrentarse a fuertes aguaceros y a olas de entre 6 o 7 metros, a lo que se sumaba una visibilidad muy reducida y una mar muy gruesa, según los datos ofrecidos por los marineros.

Esta declaración de los tripulantes del barco que rescató a los tres supervivientes del Villa de Pintaxo y varios cuerpos de los fallecidos también aclara que una gran parte no llevaba los trajes de supervivencia, necesarios para resistir a las bajas temperaturas.