La Xunta ya tiene en sus manos la documentación corregida y requerida al Concello de A Coruña para declarar la ciudad herculina como zona residencial tensionada. Un requerimiento que el Gobierno Gallego hizo hace casi un mes. Los técnicos del Instituto Gallego de Vivienda y Suelo revisarán la documentación para comenzar con el trámite. Ahora la pelota está en el tejado de la institución autonómica, que tiene un plazo máximo de 6 meses para confirmar si la ciudad gallega, o parte de ella, pasa a ser zona tensionada.
Esta medida permitiría congelar los alquileres ya existentes e imponer a parte de los propietarios un límite de precios.

