El presidente de la Autoridade Portuaria de A Coruña no descarta la condonación de la deuda que mantiene con el Estado por la construcción del Puerto Exterior. Reconoce que legalmente es difícil, pero no imposible. En todo caso, Martín Fernández Prado apuesta por generar actividad económica que pague esos 262 millones de euros pendientes que lastran las cuentas del ente portuario.
Destaca que hace menos de un mes el Gobierno de España concedió una ayuda de 170 millones de euros de fondos Next Generation para el llamado Valle de Hidrógeno. Un proyecto de Ignus y Repsol que resultó elegido junto con otros 4 en toda España.
El crecimiento y conexión ferroviaria del Puerto Exterior es parte de la clave del desarrollo de la fachada marítima. Fernández Prado reconoce que están en una fase muy inicial, pero que en 2027 todas las actividades duras estarán ya trasladadas a Langosteira. Hoy se celebra otro taller, a las cinco en Palexco, sobre equipamientos. Mañana, sobre actividades económicas que saldrán reforzadas de la reforma, la pesca, náutica y cruceros.
Fernández Prado recuerda que también han enviado preguntas a cientos de entidades de la ciudad y la comarca, además de las sesenta sugerencias que han recibido en la web Coruña Marítima que sigue abierta.
