Extremadura tiene 25,61 de sus 1.701 kilómetros de carreteras estatales con riesgo elevado o muy elevado para el tráfico concentrados en la N-5, N-432, N-630 y N-430, según el último informe EuroRAP, en el que participa el Real Automóvil Club de España (RACE) y el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC).
Este informe dado a conocer este martes referido al período 2022-204, recoge como tramos de riesgo muy elevado (negro) los comprendidos entre los kilómetros 330,975 y 338,550 de la N-5, en la provincia de Badajoz, donde hubo 4 siniestrosa, con 6 heridos graves, y entre el 19,500 y 25 de la N-432, también en la provincia de Badajoz, con 3 siniestros, en los que murió una persona y 7 resultaron heridas graves.
Además, con riesgo elevado (rojo) aparece el tramo entre el kilómetros 461,900 y el 468,500 de la N-630, en la provincia de Cáceres, donde se registraron dos accidentes, con un fallecido y un herido grave, y entre el kilómetro 104,200 y 110 de la N-430, en la provincia de Badajoz, con 2 accidentes con un fallecido y un herido grave.
Según el informe, en comparación con el periodo 2021–2023, se observa que Comunidades Madrid, Extremadura o la Comunidad Valenciana mantienen porcentajes reducidos y una evolución más estable que la media nacional.

