Cada vez más mujeres practican deporte de forma regular, desde corredoras populares hasta deportistas de fuerza o mujeres que entrenan para mantenerse activas en la perimenopausia y la menopausia. Sin embargo, este aumento de actividad física ha traído consigo un fenómeno que afecta a su salud sin que muchas de ellas sean conscientes: la desaparición o alteración del ciclo menstrual como consecuencia del déficit energético asociado al entrenamiento.
Este desequilibrio, conocido como baja disponibilidad energética y origen del síndrome RED-S (Relative Energy Deficiency in Sport), aparece cuando la deportista no ingiere suficiente energía para cubrir las demandas de su vida diaria y de su actividad física. Aunque sus efectos son profundos, sigue siendo uno de los problemas más infradiagnosticados en la salud femenina.
La amenorrea no es un signo de buena forma física ni una consecuencia normal del deporte. Es, en realidad, una señal de que el cuerpo no puede sostener la demanda energética que se le exige. Según la Dra. Jennifer Vizcaíno, ginecóloga deportiva del Hospital Vithas Valencia Turia, “el ciclo menstrual es un marcador de salud. Cuando se altera, el organismo está priorizando la supervivencia frente a la función reproductiva y está avisando de que no puede asumir la carga de entrenamiento con los recursos que tiene”.
Según estudios publicados en Medicine & Science in Sports & Exercise y en Current Sports Medicine Reports, se estima que entre un 20%y un 60% de las mujeres deportistas presentan amenorrea o alteraciones menstruales relacionadas con la carga de entrenamiento, una cifra que podría ser mayor debido al infradiagnóstico y a la normalización del problema.
Esta prevalencia elevada se observa especialmente en disciplinas de resistencia y en mujeres que entrenan con alta exigencia física sin un acompañamiento médico adecuado. La falta de menstruación sostenida, además, puede afectar a la densidad ósea, aumentar el riesgo de lesiones por estrés -pequeñas fisuras que se producen al correr, saltar o repetir impactos-, alterar la recuperación, provocar fatiga persistente y comprometer el rendimiento deportivo. Aun así, sigue siendo un fenómeno silencioso, en parte porque muchas mujeres no consultan y en parte porque no siempre se aborda desde una perspectiva específica de salud femenina y deporte.
“La normalización de estos síntomas es uno de los mayores obstáculos. Si una mujer deja de menstruar, siente fatiga o se lesiona con frecuencia, necesita una valoración médica especializada”, señala la Dra. Vizcaíno.
Unidad pionera para acompañar a la mujer activa
Para dar respuesta a esta necesidad creciente, el Hospital Vithas Valencia Turia ha puesto en marcha la Unidad de Salud Deportiva Femenina, coordinada por la Dra. Jennifer Vizcaíno, cuyo objetivo es acompañar a la mujer activa en todas sus etapas vitales y deportivas. La unidad integra ginecología deportiva, salud hormonal y medicina del rendimiento y se coordinará con otras especialidades como nutrición, fisioterapia de suelo pélvico y psicología.
Su objetivo es ofrecer una atención completa, basada en la evidencia científica y adaptada a la fisiología femenina. Así, esta unidad está dirigida a mujeres que entrenan o desean hacerlo con seguridad: corredoras, triatletas, deportistas de fuerza, mujeres con amenorrea o sospecha de desequilibrio energético, mujeres en embarazo o posparto activo -aquellas que desean mantener una práctica deportiva adaptada y segura durante la gestación o en los meses posteriores al parto-, y mujeres en perimenopausia o menopausia que buscan mantener su rendimiento y bienestar.
La evaluación de las mujeres que acudan a la unidad incluirá historia hormonal y menstrual, disponibilidad energética, salud ósea, composición corporal, analítica hormonal y nutricional, ecografía ginecológica cuando esté indicada y valoración del suelo pélvico.
“Nuestro propósito es que cada mujer pueda entrenar y progresar sin renunciar a su salud”, concluye la Dra. Vizcaíno.
Sobre Vithas
El grupo Vithas está integrado por 22 hospitales y 40 centros médicos y asistenciales distribuidos por 14 provincias. Los 14.500 profesionales que conforman Vithas lo han convertido en uno de los líderes de la sanidad española. Además, el grupo integra a la Fundación Vithas, Vithas Red Diagnóstica y la central de compras PlazaSalud+.
Vithas, respaldada por el grupo Goodgrower, fundamenta su estrategia corporativa en la calidad asistencial acreditada, la experiencia paciente, la investigación y la innovación y el compromiso social y medioambiental.

