Las fobias van mucho más allá de un simple miedo: son trastornos de ansiedad que provocan reacciones intensas e irracionales ante estímulos que apenas suponen un peligro real. Sus efectos, tanto físicos como psicológicos, pueden ser tan fuertes que quienes las padecen reorganizan su vida para evitar aquello que las desencadena.
Aunque algunas son conocidas, como el miedo a los payasos o a los espejos, otras resultan sorprendentes: desde la turofobia (miedo al queso) o la omfalofobia (a los ombligos), hasta la nomofobia, ligada a la desconexión del móvil, o incluso el temor a dormir. Casos curiosos que evidencian la diversidad de estas afecciones y que pone sobre la mesa este lunes en Onda Trending Amira Fernández.
